Fenalco feliz por la Copa Mundial de Fútbol 2026. Pero siempre tienen un peroooo.

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El comercio colombiano recibió una buena noticia durante el mes de junio. Según la más reciente Bitácora Económica de Fenalco, las ventas crecieron impulsadas por el Mundial de Fútbol, un evento que volvió a demostrar que el deporte también mueve la economía del país. Sin embargo, detrás de estas cifras positivas aún persiste una preocupación que afecta el bolsillo de millones de familias: la inflación.

De acuerdo con el informe, el 36% de los comerciantes afirmó que vendió más que en junio del año pasado, mientras que el 38% aseguró que sus ventas se mantuvieron estables y el 26% reportó una disminución. Es decir, tres de cada cuatro empresarios lograron mantener o mejorar sus resultados, una señal positiva para la actividad económica.

Uno de los grandes protagonistas fue el tradicional álbum Panini del Mundial. Las papelerías registraron un aumento importante en las ventas gracias al entusiasmo de niños, jóvenes y adultos por completar la colección de láminas. A esto se sumó la alta demanda de camisetas de la Selección Colombia y de otras selecciones participantes, además del incremento en el consumo de bebidas, comidas rápidas y la mayor afluencia de clientes a bares, restaurantes y centros comerciales durante los partidos.

El informe también destaca que sectores como la tecnología y el automotor continúan mostrando un buen comportamiento, consolidándose entre las actividades económicas con mayor crecimiento durante el primer semestre del año.

La otra cara de la moneda

Pero no todo son buenas noticias. Mientras algunos negocios celebran el aumento de las ventas, los consumidores siguen comprando con mayor cuidado.

Fenalco señala que las cadenas de supermercados han observado que muchas familias están siendo más prudentes al momento de adquirir alimentos y productos básicos. Los restaurantes también reportan que las personas están moderando sus gastos al salir a comer. La principal razón es el incremento del costo de vida.

Las cifras respaldan esa preocupación. Durante el primer semestre del año, los precios de las comidas fuera del hogar aumentaron un 6,39%, una cifra superior a la inflación general del país, que fue del 4,77%. Además, el mismo informe recuerda que las expectativas de inflación para 2026 han aumentado y ya superan el 7%, cuando inicialmente se esperaba que rondaran el 4,5%.

¿Por qué esta información es importante?

Este informe permite entender que la economía no siempre se mueve por un solo factor. Un evento deportivo de gran magnitud puede generar empleo, aumentar las ventas y beneficiar a miles de pequeños y grandes comerciantes. Sin embargo, ese impulso es temporal.

La verdadera preocupación sigue siendo el poder adquisitivo de los hogares. Si los precios continúan aumentando más rápido que los ingresos de las familias, el consumo terminará desacelerándose una vez pase el efecto del Mundial.

Por eso, aunque los comerciantes celebran un buen junio, el verdadero reto será mantener ese dinamismo durante los próximos meses sin depender de eventos extraordinarios.

Un dato que llama la atención

Quizás el aspecto más llamativo del informe es el nivel de optimismo de los empresarios. El 56% considera que la situación de sus empresas mejorará durante el segundo semestre del año, mientras que solo el 9% mantiene una visión pesimista. Fenalco afirma que este es el nivel de confianza más alto registrado en los últimos 57 meses y lo relaciona con las expectativas generadas tras la elección de Abelardo de la Espriella como Presidente de la República.

Las cifras muestran que el comercio colombiano tiene capacidad para recuperarse cuando existen factores que incentivan el consumo. El Mundial fue uno de ellos y dejó ganancias para numerosos sectores económicos.

No obstante, sería un error interpretar estos resultados como una recuperación definitiva de la economía. El informe deja claro que la inflación continúa condicionando las decisiones de compra de los colombianos y que muchas familias siguen administrando con cautela cada peso de su presupuesto.

El verdadero desafío para el segundo semestre será convertir este impulso temporal en un crecimiento sostenido. Si la inflación logra moderarse y aumenta la confianza de consumidores y empresarios, el comercio podría consolidar una recuperación más estable. De lo contrario, el buen desempeño observado en junio podría quedar como un efecto pasajero provocado por la fiesta del fútbol y no como una señal de una economía fortalecida.