¿La solución para la crisis de la construcción? Camacol apuesta por Casa Milagro

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Durante el Foro Económico organizado por Camacol Atlántico, el presidente ejecutivo de Camacol, Guillermo Herrera, presentó la hoja de ruta que el gremio le propone al gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella para reactivar el sector de la vivienda y la construcción, uno de los más golpeados de la economía colombiana.

Herrera explicó que la construcción atraviesa una crisis que ha significado un retroceso cercano a 15 años en materia de producción de vivienda, con fuertes caídas en las ventas, los lanzamientos de nuevos proyectos y el inicio de obras. En ese contexto, aseguró que el programa Casa Milagro, con el que el nuevo Gobierno busca construir un millón de viviendas durante el próximo cuatrienio, puede convertirse en el principal motor para recuperar el empleo, atraer inversión y dinamizar la economía.

La principal propuesta de Camacol consiste en rediseñar Casa Milagro para que sea más eficiente y sostenible. El gremio, en conjunto con Asobancaria, Asocajas y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), plantea que el programa pueda operar con un costo cercano al 40 % menor para las finanzas públicas, permitiendo beneficiar a un mayor número de familias sin incrementar significativamente el gasto del Estado.

Entre las recomendaciones también se encuentra eliminar trámites que, según Camacol, no aportaron resultados efectivos, como algunos requisitos relacionados con el Sisbén, priorizar los subsidios para hogares con ingresos de hasta 1,5 salarios mínimos y destinar una mayor parte de los recursos al apoyo de la cuota inicial, en lugar de concentrarlos principalmente en subsidios a la tasa de interés. Asimismo, el gremio propone fortalecer las cuentas AFC para incentivar el ahorro de la clase media y facilitar el acceso a vivienda propia.

Guillermo Herrera señaló además que la recuperación del sector requiere estabilidad institucional, seguridad jurídica y una estrecha coordinación entre el Gobierno y el sector privado para atraer inversión y generar confianza. En ese sentido, confirmó que Camacol ya ha sostenido reuniones con integrantes del equipo del presidente electo y expresó la disposición del gremio para trabajar conjuntamente desde el inicio del nuevo gobierno.

Las propuestas de Camacol muestran un cambio de enfoque frente a los programas tradicionales de vivienda. Más que solicitar un aumento del gasto público, el gremio busca que los recursos disponibles sean utilizados de forma más eficiente para ampliar la cobertura y acelerar la reactivación del sector.

Si el Gobierno adopta estas recomendaciones, Casa Milagro podría convertirse en una de las principales herramientas para impulsar la economía, teniendo en cuenta que la construcción genera cientos de miles de empleos directos e indirectos y dinamiza industrias como el cemento, el acero, el transporte, los acabados, el comercio y el sistema financiero. El reto será equilibrar esa ambiciosa política de vivienda con las restricciones fiscales que enfrenta actualmente el país.