David Vélez pone el Open Finance sobre la mesa en Barranquilla: ¿por qué esto puede cambiar la forma de manejar nuestro dinero?

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Barranquilla se convirtió esta semana en uno de los puntos de encuentro de la transformación financiera de América Latina.

En el Latam Fintech Market 2026, que se realiza este 17 y 18 de septiembre en el Centro de Eventos Puerta de Oro, se reúnen bancos, fintech, inversionistas, reguladores, empresas de tecnología y algunos de los principales protagonistas de la industria financiera. El evento reúne a más de 2.300 asistentes y más de 100 speakers.

Y en medio de ese escenario apareció uno de los mensajes que más debería interesarle al ciudadano común.

David Vélez, fundador y CEO de Nubank, pidió acelerar la implementación del Open Finance en Colombia.

Pero ¿qué significa eso para una persona que tiene una cuenta bancaria, una tarjeta de crédito, un préstamo o simplemente necesita conseguir un crédito?

Ahí está lo verdaderamente importante.

El dato que puede cambiar la relación con los bancos

Open Finance, o finanzas abiertas, significa que una persona puede autorizar que sus datos financieros sean compartidos de manera estandarizada con otras entidades.

En palabras sencillas: que la información sobre nuestro comportamiento financiero no tenga que quedarse encerrada en un solo banco.

Por ejemplo, imaginemos a una persona que tiene su cuenta de nómina en un banco, una tarjeta de crédito en otra entidad y un pequeño préstamo en una fintech.

Hoy esa información puede estar repartida.

Con un sistema de finanzas abiertas, y siempre con autorización del usuario, diferentes entidades pueden acceder a determinada información financiera para ofrecer nuevos servicios o productos.

Colombia ya tiene un marco regulatorio para avanzar en esta dirección. El Decreto 368 de 2026 estableció un nuevo Sistema de Finanzas Abiertas y contempla el acceso estandarizado a datos personales de clientes de entidades vigiladas, previa autorización del titular.

Entonces la discusión que plantea Vélez no es si Colombia tendrá Open Finance.

La discusión es qué tan rápido se va a implementar.

¿Por qué le importa esto a alguien que no trabaja en un banco?

Porque detrás de una palabra aparentemente técnica hay algo muy sencillo:

competencia.

Supongamos que usted necesita un crédito de 10 millones de pesos.

Una entidad financiera conoce una parte de su historia. Otra conoce otra parte. Una fintech podría tener información diferente.

Si usted autoriza que su información financiera sea consultada, una entidad podría tener una visión más completa de su comportamiento.

Eso puede facilitar que las empresas financieras compitan por ofrecerle productos de acuerdo con su perfil.

Y aquí aparece otro elemento: la inteligencia artificial.

El banco en el bolsillo

David Vélez plantea que la inteligencia artificial puede tener un impacto comparable al que tuvo el teléfono celular en la transformación de los servicios financieros.

Su visión es que la IA pueda convertirse en una especie de asistente financiero para cada persona.

No se trata simplemente de preguntarle a una aplicación cuánto dinero tiene.

La idea es mucho más profunda.

Una herramienta de inteligencia artificial podría analizar información financiera autorizada y ayudar al usuario a entender cuánto está pagando por un crédito, cómo distribuir mejor sus ingresos o qué alternativas financieras podría comparar.

En otras palabras:

no solamente tener los datos, sino poder entenderlos.

Y esto puede ser especialmente importante para las personas que no tienen conocimientos financieros.

Porque una cosa es que un banco le diga:

“Esta es su tasa de interés”.

Y otra muy diferente es tener una herramienta que le explique:

“Usted está pagando tanto por este crédito y estas son otras alternativas que debería comparar”.

Ese cambio puede ser enorme.

¿Puede ayudar a quienes hoy tienen dificultades para conseguir crédito?

Ese es uno de los argumentos centrales alrededor del Open Finance y la inteligencia artificial.

Una persona puede tener ingresos, pagar sus obligaciones y manejar responsablemente su dinero, pero no necesariamente contar con un historial financiero amplio.

El análisis de más información podría permitir a las entidades construir una visión diferente del comportamiento financiero de determinados usuarios.

Eso no significa que automáticamente todas las personas vayan a recibir un crédito.

Significa que la información disponible para tomar esa decisión podría ser más amplia.

Y allí aparece uno de los grandes debates de la transformación fintech: cómo utilizar la tecnología para ampliar el acceso a servicios financieros.

Y hay otro mensaje que salió desde Barranquilla

La discusión no quedó solamente en David Vélez.

Durante el Latam Fintech Market, el vicepresidente José Manuel Restrepo también pidió evaluar la posibilidad de acelerar la implementación de las finanzas abiertas y relacionó este proceso con la inclusión financiera y la necesidad de ofrecer alternativas frente al llamado “gota a gota”.

Es decir, desde Barranquilla están coincidiendo dos conversaciones:

la industria fintech está pidiendo velocidad y el Gobierno también está poniendo sobre la mesa la necesidad de acelerar la transformación financiera.

Eso convierte al Latam Fintech Market en algo más que un evento de empresarios hablando de aplicaciones, bancos digitales y tecnología.

Aquí se está discutiendo cómo será la relación de los colombianos con el dinero durante los próximos años.

La verdadera pregunta: ¿de quién son nuestros datos?

Y probablemente este sea el punto más importante de toda esta discusión.

Cuando hablamos de Open Finance, realmente estamos hablando de datos.

¿Cuánto dinero mueve una persona?

¿Dónde recibe sus ingresos?

¿Cuánto debe?

¿Cómo paga?

¿Qué productos financieros utiliza?

Esa información tiene un enorme valor.

Por eso el sistema colombiano establece que el acceso a los datos financieros debe contar con autorización del titular.

El desafío será conseguir que esa tecnología realmente beneficie al usuario y que las personas entiendan qué están autorizando cuando entregan sus datos.

Porque tener más tecnología no necesariamente significa tomar mejores decisiones.

La tecnología puede entregar más información, pero el usuario debe conservar el control.

La noticia detrás de la noticia

Por eso el mensaje de David Vélez desde Latam Fintech Market Barranquilla merece atención.

No estamos hablando solamente de una pelea entre bancos tradicionales y fintech.

Estamos hablando de un posible cambio en las reglas del juego.

Durante muchos años, el banco tenía gran parte de la información financiera del cliente y el cliente iba al banco a pedir un producto.

El Open Finance plantea otro escenario:

el usuario puede autorizar el uso de sus datos y permitir que diferentes actores compitan por ofrecerle servicios.

Y si a eso se suma la inteligencia artificial, la discusión puede pasar de “¿qué banco me presta?” a una pregunta mucho más interesante:

¿qué opción financiera es realmente la más conveniente para mi situación?

Eso es lo que está en juego.

Y que esta conversación esté ocurriendo en Barranquilla, durante el Latam Fintech Market 2026, también dice algo sobre la ciudad.

Barranquilla no está solamente recibiendo un evento de tecnología financiera.

Por estos días, la ciudad está siendo escenario de una conversación sobre el futuro del dinero, los datos, el crédito y la banca en América Latina.