
El Mundial de 2026 ya entró en la etapa donde no hay margen para el error. A partir de ahora, el que pierde queda eliminado y el que gana sigue soñando con levantar la Copa del Mundo. Los primeros partidos de los dieciseisavos de final dejaron emociones, sorpresas y varias conclusiones sobre lo que puede venir en el torneo.
La selección de Brasil logró clasificarse, pero estuvo muy cerca de vivir una de las mayores sorpresas del campeonato. Japón hizo un partido muy inteligente y, en el minuto 29, Kaishu Sano sorprendió con un potente remate desde fuera del área que puso a los asiáticos arriba en el marcador.
Durante varios minutos, Brasil mostró dudas y le costó encontrar espacios. Japón defendió con orden, presionó cuando tuvo la oportunidad y dejó claro que hoy las diferencias entre las grandes potencias y las selecciones emergentes son cada vez menores.
Sin embargo, cuando más presión tenía el conjunto brasileño, apareció la experiencia. Casemiro marcó el empate en la segunda mitad y, cuando todo parecía indicar que el partido se iría al tiempo extra, Gabriel Martinelli anotó el gol de la victoria en el minuto 90+5.
Más allá del resultado, Brasil dejó una sensación dividida. Por un lado, demostró carácter para remontar un partido muy complicado. Pero, por otro, evidenció problemas defensivos y dificultades para romper equipos bien organizados. Si quiere llegar hasta la final, tendrá que mejorar su nivel.
Ahora espera conocer a su próximo rival, que saldrá del enfrentamiento entre Costa de Marfil y Noruega. Cualquiera de los dos representará un desafío importante: los africanos destacan por su velocidad y potencia física, mientras que los europeos cuentan con Erling Haaland, uno de los delanteros más peligrosos del fútbol mundial.
La otra gran historia de la jornada la escribió Canadá. Como uno de los países anfitriones del Mundial, tenía la presión de hacer un buen papel, y hasta ahora está respondiendo de la mejor manera.
En un partido muy cerrado frente a Sudáfrica, cuando todo apuntaba al tiempo extra, Stephen Eustáquio marcó en el último minuto del descuento para darle la victoria por 1-0.
El triunfo tiene un significado especial porque representa la primera victoria de Canadá en una fase de eliminación directa de una Copa del Mundo. Para su afición, el gol fue histórico y alimenta la ilusión de seguir avanzando en el torneo.
Sudáfrica también dejó una buena imagen. Compitió de igual a igual durante casi todo el encuentro y solo un detalle en los minutos finales terminó marcando la diferencia.
La principal conclusión de estos primeros partidos es que el Mundial de 2026 está demostrando ser uno de los más competitivos de los últimos años. Las selecciones consideradas favoritas siguen avanzando, pero ya no ganan con la misma facilidad de otras épocas.
Japón estuvo muy cerca de eliminar a Brasil y Sudáfrica hizo sufrir a Canadá hasta el último instante. Esto confirma que el nivel del fútbol internacional sigue creciendo y que cualquier descuido puede costar una eliminación.
La fase decisiva apenas comienza, pero ya dejó un mensaje claro: el nombre de una selección ya no garantiza la victoria. En este Mundial, cada partido es una auténtica final y cualquier equipo puede sorprender.