
Los primeros pasos del presidente electo Abelardo de la Espriella han despertado expectativa entre muchos colombianos. El ritmo con el que ha anunciado decisiones, la conformación de su equipo de gobierno y los mensajes que ha enviado han generado la impresión de que quiere comenzar con fuerza.
Sin embargo, en Colombia existe un dicho muy conocido: Escoba nueva barre bien. Es una frase que recuerda que muchas personas arrancan con entusiasmo, pero el verdadero desafío es mantener ese mismo nivel de compromiso con el paso del tiempo.
Más que celebrar un buen inicio, lo que esperan los ciudadanos es que ese impulso no se quede en los primeros meses. Gobernar un país requiere constancia, capacidad de tomar decisiones difíciles y cumplir las promesas hechas durante la campaña.
Si ese entusiasmo logra mantenerse durante los cuatro años de gobierno, Colombia podría ver avances importantes en temas como la seguridad, la economía, la generación de empleo y la confianza de los inversionistas. Pero si la energía del comienzo se desvanece, el país volverá a enfrentar la frustración que han dejado muchas administraciones anteriores.
Hoy no es momento de sacar conclusiones definitivas. Apenas comienza una nueva etapa. Lo importante será que el mismo compromiso que se observa al inicio se mantenga hasta el último día del mandato.
Al final, los colombianos no recordarán cómo empezó un gobierno, sino los resultados que dejó. Ojalá que esta vez el dicho de la “escoba nueva” no se convierta en una realidad y que el entusiasmo, el liderazgo y la voluntad de trabajar permanezcan durante los cuatro años. Ese sería el verdadero cambio que esperan millones de ciudadanos.