
La industria de medios en Colombia está pasando por algo que muy pocos quieren decir en voz alta: están perdiendo plata. Y no poquita. En conjunto, el sector acumuló pérdidas de 126.963 millones de pesos en 2025. Eso es un número que duele, y que además dice mucho sobre lo que está pasando detrás de cámaras.
Empecemos por los más conocidos, porque ahí está la gran paradoja. Caracol TV aumentó sus ingresos un 1,7% y terminó el año con ganancias de unos 10.684 millones de pesos. Bien. Pero RCN TV creció mucho más, un 15,3%, y aun así terminó perdiendo 14.332 millones. ¿Cómo es eso posible? Porque crecer en ventas no significa nada si los costos crecen más rápido todavía. RCN está facturando más pero gastando mucho más de lo que entra. Eso es una señal de alerta seria.
Ahora pasemos a la prensa escrita, que es donde la situación se pone realmente preocupante. El Tiempo, que durante décadas fue el periódico de referencia del país, cayó casi 12% en ingresos y perdió 37.307 millones de pesos. El Espectador lo hizo todavía peor: bajó casi 28% y registró pérdidas de 22.038 millones. Semana también está en rojo. Estos no son tropiezos pasajeros. Es el modelo completo de la prensa tradicional colombiana que no está funcionando. La gente dejó de pagar por el papel, la pauta migró a internet, y muchos de estos medios no lograron hacer esa transición a tiempo ni de forma rentable.
En radio, la historia es parecida. RCN Radio cayó 4,6% y acumuló pérdidas de 39.029 millones. Caracol Radio también está en números rojos. La excepción interesante dentro de la radio es Olímpica Stereo, que sí ganó dinero, unos 8.898 millones de pesos, aunque también registró una pequeña caída en ingresos. Es decir, está bien hoy, pero si no hace algo diferente, puede meterse en problemas más adelante.
Y ahí es donde aparece la parte interesante de esta historia, la que casi nadie está contando. Mientras los medios grandes luchan por mantenerse, algunos más pequeños y más digitales están creciendo y ganando dinero al mismo tiempo. Forbes Colombia creció casi 24% y tiene utilidades. Infobae creció casi 15% y también está en positivo. Cambio subió 21% y también reporta ganancias. Y Valora Analitik, que muchos ni conocen, fue el que más creció de toda la tabla, un 26,2%.
Esto dice algo muy claro: el problema no es que la gente haya dejado de consumir noticias. La gente sigue leyendo, escuchando y viendo más que nunca. El problema es que los medios grandes no encontraron cómo cobrar por eso de forma sostenible. Los que sí lo lograron, generalmente los más ágiles y los que apostaron por lo digital desde antes, son los que hoy están saliendo adelante.
Y hay una última lectura que vale la pena hacer, aunque sea incómoda. Cuando un medio de comunicación está perdiendo dinero de forma sostenida, empieza a depender más de la pauta oficial, de los grandes anunciantes, de los poderes económicos que sí pueden pagar. Y eso, aunque nadie lo diga abiertamente, afecta lo que se publica y lo que no se publica. No es una acusación. Es simplemente entender cómo funcionan los incentivos cuando el negocio está mal.
En resumen, la industria de medios en Colombia no está en una crisis de audiencia. Está en una crisis de modelo de negocio. Y mientras no se resuelva eso, las pérdidas van a seguir, los recortes van a continuar, y la pregunta de quién financia al periodismo va a volverse cada vez más difícil de responder.