
Mientras gran parte del debate sobre la inteligencia artificial se concentra en herramientas como ChatGPT o en cómo esta tecnología está cambiando las oficinas, hay un sector que también está comenzando una transformación silenciosa: la construcción.
Desde este miércoles, Cartagena será el escenario de la Segunda Cumbre de Inteligencia Artificial del Sector Constructor, un encuentro organizado por CAMACOL que reunirá a empresarios, académicos y expertos internacionales para discutir cómo la IA puede convertirse en una herramienta capaz de cambiar la forma en que se diseñan, construyen y administran los proyectos de vivienda e infraestructura en Colombia.
Pero más allá de las conferencias, el verdadero mensaje del evento es otro: la inteligencia artificial ya dejó de ser una tecnología del futuro y empieza a convertirse en una necesidad para quienes quieran seguir siendo competitivos.
La construcción también entra en la revolución de la IA.
Durante años, el sector constructor ha sido visto como una industria tradicional, donde la innovación avanza más lentamente que en otros sectores económicos. Sin embargo, esa realidad está comenzando a cambiar.
Hoy la inteligencia artificial permite analizar grandes volúmenes de información, optimizar presupuestos, anticipar retrasos en las obras, mejorar la planeación de proyectos e incluso reducir desperdicios de materiales. En otras palabras, no reemplaza al ingeniero ni al arquitecto, sino que les ofrece mejores herramientas para tomar decisiones.
Por eso, el enfoque de esta cumbre no será mostrar tecnología por moda, sino explicar cómo utilizarla para generar resultados reales.
El mayor desafío no es la tecnología.
Uno de los aspectos más interesantes del encuentro es que varios de sus conferencistas coinciden en un mismo punto: el verdadero reto no está en comprar nuevas plataformas, sino en cambiar la manera de trabajar.
La inteligencia artificial puede automatizar procesos y facilitar muchas tareas, pero sigue necesitando personas capaces de interpretar la información, tomar decisiones y liderar los cambios dentro de las organizaciones.
Ese cambio cultural será uno de los temas centrales del evento, donde expertos provenientes de empresas como IBM, HP y centros internacionales de investigación compartirán experiencias sobre cómo la IA ya está transformando diferentes industrias.
Colombia quiere una hoja de ruta
Uno de los anuncios más importantes será la presentación de la Hoja de Ruta para la Adopción e Implementación de Inteligencia Artificial para el Sector Constructor Colombiano, un documento elaborado por CAMACOL junto con la Universidad de los Andes.
La iniciativa busca responder una pregunta que hoy se hacen cientos de empresas: ¿por dónde empezar?
La idea es ofrecer casos prácticos y una metodología sencilla para que constructoras de distintos tamaños puedan incorporar inteligencia artificial sin realizar inversiones innecesarias o proyectos que no generen resultados.
En un momento donde la oferta de herramientas tecnológicas crece todos los días, contar con una guía puede evitar errores costosos y acelerar la transformación digital del sector.
También habrá espacio para hablar de vivienda.
La cumbre no solo girará en torno a la inteligencia artificial.
El presidente de CAMACOL, Guillermo Herrera, aprovechará el encuentro para analizar la situación actual del sector vivienda, uno de los motores históricos de la economía colombiana, que en los últimos años ha enfrentado desafíos relacionados con la disminución en las ventas, mayores costos de construcción y cambios en las políticas públicas.
Se espera que también explique cómo la incorporación de nuevas tecnologías puede convertirse en un aliado para mejorar la productividad y recuperar parte del dinamismo que la industria necesita.
La construcción está entrando en una etapa similar a la que ya vivieron sectores como la banca, el comercio y los medios de comunicación. La inteligencia artificial dejará de ser un tema exclusivo de las empresas tecnológicas para convertirse en una herramienta cotidiana dentro de las organizaciones.
La gran diferencia es que el éxito no dependerá únicamente de quien tenga acceso a la mejor plataforma, sino de quien logre adaptarla a sus procesos y capacitar a su equipo para utilizarla de manera inteligente.
Para Colombia, esta discusión llega en un momento oportuno. Si el sector constructor logra incorporar la inteligencia artificial para reducir costos, optimizar tiempos y mejorar la eficiencia, no solo ganarán las empresas. También podrían beneficiarse los compradores de vivienda y, en general, una industria que representa una parte importante de la economía nacional.
La pregunta ya no es si la inteligencia artificial llegará a la construcción. La verdadera pregunta es qué tan rápido estarán preparadas las empresas para aprovechar todo su potencial.