Barranquilla se convierte en el centro del debate energético de Colombia: ¿está el país preparado?

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Barranquilla será escenario, este 20 y 21 de agosto, del 13.º Foro Energético ANDEG, un encuentro que reunirá a más de 30 líderes y expertos para discutir uno de los asuntos que, aunque muchas veces parece lejano al ciudadano, termina afectando directamente su bolsillo: la seguridad energética de Colombia.

El lema del foro es claro: “Seguridad energética: motor para la competitividad del país”. Y detrás de estas palabras hay una pregunta mucho más sencilla: ¿Colombia tiene garantizada la energía que necesitará en los próximos años?

La pregunta no es menor.

La electricidad es necesaria para prácticamente todo. Para que funcionen las empresas, los hospitales, los colegios, los hogares y también para que Colombia pueda atraer nuevas inversiones. Sin energía suficiente, confiable y a precios competitivos, el crecimiento económico se puede frenar.

¿Qué significa realmente seguridad energética?

Cuando se habla de seguridad energética, no significa solamente tener plantas que produzcan electricidad.

Significa que cuando un colombiano encienda la luz, exista suficiente energía disponible para responder a esa demanda, incluso cuando haya dificultades como sequías, fenómenos climáticos, problemas en la generación o aumentos importantes del consumo.

Colombia tiene una matriz energética en la que la generación hidroeléctrica tiene un peso muy importante. Eso ha permitido producir buena parte de la electricidad del país utilizando el agua.

Pero precisamente ahí aparece uno de los grandes desafíos.

Cuando llegan períodos de sequía, los niveles de los embalses pueden disminuir y el sistema necesita apoyarse en otras fuentes de generación.

Por eso las plantas térmicas también cumplen una función importante: pueden respaldar al sistema cuando la generación hidroeléctrica disminuye.

Y aquí aparece uno de los debates que seguramente estará presente en Barranquilla: ¿cómo debe combinar Colombia sus diferentes fuentes de generación para garantizar que nunca falte electricidad?

La transición energética también plantea desafíos.

Colombia está avanzando hacia una matriz con mayor participación de fuentes renovables, como la energía solar y eólica.

Esto representa una oportunidad enorme, especialmente para regiones como el Caribe colombiano, que cuentan con condiciones naturales favorables para desarrollar proyectos de energía solar y eólica.

Pero producir energía es solamente una parte del problema.

También hay que llevarla hasta donde están los consumidores.

Y ahí entran las redes de transmisión y distribución.

Una región puede tener enormes posibilidades para generar electricidad, pero si no existen las redes necesarias para transportar esa energía, esa capacidad no puede aprovecharse completamente.

Por eso el debate energético no puede limitarse a preguntar “¿de dónde vamos a sacar la energía?”.

También hay que preguntar:

¿Cómo vamos a transportarla?

¿Y qué tiene que ver esto con Barranquilla?

Mucho.

El Caribe colombiano tiene un papel cada vez más importante dentro de la discusión energética nacional.

Barranquilla y la región Caribe necesitan energía confiable para mantener su actividad industrial, comercial y empresarial, pero también tienen potencial para convertirse en protagonistas de la nueva generación energética del país.

Por eso resulta significativo que ANDEG haya escogido Barranquilla para realizar este encuentro.

La ciudad no solamente será el lugar donde se realizará el foro. También puede convertirse en uno de los escenarios desde donde se discuta el futuro energético de Colombia.

El problema también puede llegar al bolsillo.

Hay otro aspecto que no podemos perder de vista: el costo de la energía.

Para una familia, una factura de electricidad más alta significa menos dinero disponible para otros gastos.

Para una empresa, una energía costosa significa mayores costos de producción.

Y cuando producir en un país resulta más costoso, también puede ser más difícil atraer inversión.

Por eso ANDEG plantea la seguridad energética como un elemento relacionado directamente con la competitividad.

La discusión, entonces, no es solamente técnica.

Es económica y social.

El verdadero debate

El gran desafío para Colombia será encontrar un equilibrio.

Necesitamos avanzar hacia energías más limpias y aprovechar el potencial solar y eólico del país. Pero al mismo tiempo necesitamos garantizar que el sistema tenga respaldo suficiente, que las redes se construyan a tiempo y que exista inversión para mantener y ampliar la infraestructura energética.

Porque una transición energética sin suficiente respaldo puede generar problemas de confiabilidad.

Pero también sería un error ignorar el cambio tecnológico y las nuevas fuentes de generación que pueden ayudar a Colombia a tener una matriz más diversificada.

El debate no debería ser simplemente energía tradicional contra energías renovables.

El verdadero debate debería ser:

¿Cómo construimos un sistema energético que sea confiable, suficiente, competitivo y sostenible?

Ese será uno de los grandes temas que estarán sobre la mesa en Barranquilla durante el 13.º Foro Energético ANDEG.

Y aunque el encuentro reúne principalmente a empresarios, expertos y autoridades, sus decisiones y discusiones terminarán teniendo consecuencias sobre algo que todos los colombianos utilizamos todos los días:

La energía que llega a nuestras casas y el precio que pagamos por ella.