¿Qué pasaría si Abelardo de la Espriella gana en primera vuelta?

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Colombia podría estar frente a uno de los cambios políticos más fuertes de las últimas décadas. Y no solamente por quién gane, sino por cómo gane.

Si Abelardo de la Espriella llegara a imponerse en primera vuelta y además por una diferencia amplia —por ejemplo, más de dos millones de votos—, el país entraría inmediatamente en una nueva etapa política. Una completamente distinta a la del gobierno Petro.

Lo primero que habría que entender es que un margen tan grande sería prácticamente imposible de desconocer políticamente. En Colombia siempre existen denuncias, polémicas o sospechas electorales, especialmente en escenarios polarizados. Pero una ventaja de millones de votos cambia completamente la conversación.

Ya no se hablaría tanto de fraude.

Se hablaría de un mandato popular contundente.

Y ahí comenzaría el verdadero terremoto político.

El nacimiento de una nueva derecha

Una victoria así convertiría a Abelardo de la Espriella en el nuevo líder absoluto de la derecha colombiana. Incluso por encima del uribismo tradicional.

Porque una cosa es ganar una segunda vuelta cerrada.

Y otra muy distinta es arrasar desde la primera.

Eso significaría que millones de colombianos habrían votado no solo contra el petrismo, sino también contra los partidos tradicionales que durante años dominaron el espectro conservador.

En otras palabras: sería el fin de una etapa política y el inicio de otra.

¿Por qué tanta gente podría apoyarlo?

La respuesta está en tres temas que hoy dominan la conversación nacional:

  • inseguridad
  • Cansancio político
  • Miedo económico

Muchos sectores sienten que el país perdió autoridad, control territorial y estabilidad. Y ahí es donde el discurso de “mano dura” empieza a crecer.

De la Espriella ha construido su narrativa alrededor de eso:
orden, cárcel, fuerza pública y confrontación directa contra criminales.

Un modelo que muchos comparan con el presidente salvadoreño Nayib Bukele.

Y precisamente ahí aparece una de las grandes preguntas:
¿Colombia quiere convertirse en una versión del modelo Bukele?

El efecto Bukele en Colombia

El fenómeno Bukele cambió la política latinoamericana.

Mientras muchos gobiernos hablaban de reformas sociales, Bukele convirtió la seguridad en el centro absoluto del debate.

Y eso conecta con millones de personas cansadas de la delincuencia.

En Colombia ese sentimiento viene creciendo desde hace años:
extorsiones, asesinatos, bandas criminales, microtráfico y pérdida de confianza institucional.

Por eso una victoria amplia de De la Espriella sería interpretada como un mensaje clarísimo:

“La prioridad ahora es la seguridad.”

¿Qué pasaría con la izquierda?

La izquierda probablemente entraría en estado de choque político.

No necesariamente porque puedan demostrar fraude, sino porque perder por una diferencia tan amplia destruiría la narrativa de que el país sigue respaldando el proyecto progresista.

Habría movilizaciones.
Habría protestas.
Habría debates intensos en medios y redes.

Pero una diferencia tan grande haría muy difícil desconocer la legitimidad electoral.

Y eso obligaría a la izquierda a replantearse completamente.

El tema venezolano

Muchos creen que la población venezolana podría influir masivamente contra la izquierda, pero la realidad es más compleja.

La mayoría de venezolanos en Colombia no puede votar en presidenciales porque no tiene ciudadanía colombiana.

Sin embargo, entre quienes sí votan, existe un sentimiento fuerte de rechazo hacia modelos asociados al chavismo o al madurismo.

Eso podría beneficiar a candidatos de derecha dura.

Pero el verdadero peso electoral sigue estando en los colombianos de las grandes ciudades, las regiones y los votantes independientes.

¿Y la economía?

Aquí aparecería un escenario interesante.

Inicialmente, los mercados probablemente reaccionarían con optimismo por varias razones:

  • Expectativa de mayor seguridad
  • Defensa de la empresa privada
  • Freno a reformas radicales
  • Discurso favorable a la inversión

Pero también existiría preocupación por la polarización social.

Porque una cosa es ganar.
Y otra, gobernar un país profundamente dividido.

La gran pregunta

El verdadero debate no sería solamente si Abelardo de la Espriella puede ganar.

La verdadera pregunta sería esta:

¿Está Colombia entrando en una nueva era política donde la seguridad pesa más que cualquier otro tema?

Porque si eso ocurre, el país podría girar hacia una derecha mucho más fuerte, más frontal y más confrontativa que la que existió incluso durante los años del uribismo.

Y eso cambiaría completamente el mapa político colombiano.