Findeter invierte más de $1.100 millones en Villanueva: una noticia positiva que pocas veces ocupa titulares.

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Mientras gran parte de la agenda informativa nacional suele estar dominada por la confrontación política, los escándalos y las polémicas, en el municipio de Villanueva, La Guajira, se concretó una inversión pública que impacta directamente la calidad de vida de miles de habitantes.

La Banca de Desarrollo Territorial, Findeter, entregó oficialmente obras por más de 1.169 millones de pesos destinadas al mejoramiento de espacios públicos y al fortalecimiento de la seguridad vial en este municipio guajiro.

Uno de los proyectos más importantes fue la recuperación de seis parques que durante años permanecieron deteriorados o prácticamente abandonados. Según la administración municipal, algunos de estos espacios llevaban más de una década sin recibir intervenciones significativas, lo que limitaba su uso por parte de niños, jóvenes y adultos.

Los parques intervenidos fueron Villa del Río, José Galo Daza, Villa Hildegar, Las Palmas, Villa del Prado y Las Víctimas. En estos escenarios se realizaron trabajos de reposición de juegos infantiles, adecuación de mobiliario urbano, mantenimiento de zonas biosaludables y mejoramiento general de la infraestructura.

La alcaldesa de Villanueva, Cielomar Peñaloza, destacó que varios de estos espacios acumulaban cerca de 15 años de abandono y que hoy vuelven a estar disponibles para la comunidad.

Más allá de la obra física, la recuperación de estos parques representa una apuesta por fortalecer la convivencia ciudadana, promover actividades deportivas y ofrecer alternativas de recreación para los niños y jóvenes del municipio.

Pero las inversiones no se limitaron a los espacios recreativos.

Findeter también entregó la expansión del sistema de alumbrado público en los corredores viales que conectan a Villanueva con Urumita y El Molino. La obra incluyó la instalación de nuevos postes, un transformador eléctrico y 61 luminarias LED.

Este tipo de intervenciones suelen pasar desapercibidas en el debate público, pero tienen efectos concretos en la vida diaria de los ciudadanos. Una mejor iluminación contribuye a reducir riesgos de accidentalidad, facilita la movilidad nocturna y mejora la percepción de seguridad tanto para conductores como para peatones.

Desde Findeter explicaron que estas inversiones hacen parte del programa Transformando Regiones, una estrategia de responsabilidad social empresarial orientada a llevar infraestructura y proyectos de impacto social a municipios que históricamente han enfrentado brechas de desarrollo.

El presidente de la entidad, Carlos Alberto Llinás, señaló que la iniciativa busca demostrar que la inversión social puede convertirse en una herramienta efectiva para fortalecer el tejido social y generar transformaciones reales en los territorios.

En un departamento como La Guajira, donde frecuentemente las noticias giran alrededor de problemas estructurales, pobreza o dificultades institucionales, este tipo de proyectos muestran una realidad diferente: la de comunidades que también avanzan mediante inversiones que mejoran espacios públicos, fortalecen la seguridad y generan mejores condiciones para la convivencia.

La pregunta que queda abierta es si este tipo de intervenciones podrán mantenerse en el tiempo mediante el cuidado ciudadano y el compromiso de las administraciones futuras, para que los parques recuperados y las nuevas obras de infraestructura no vuelvan a caer en el abandono.

Porque construir es importante, pero conservar suele ser el verdadero desafío.