
En agosto de 2024, el gigante mexicano FEMSA (dueño de OXXO, Coca-Cola FEMSA y otras operaciones) anunció la compra de 249 tiendas de conveniencia de la cadena estadounidense DK (propiedad de Delek US Holdings) por 385 millones de dólares. La mayoría de estas tiendas están en Texas (aproximadamente 90%), con presencia también en Nuevo México y algunos puntos de Arkansas. Esta operación marcó la entrada seria de OXXO al mercado más grande del mundo.
OXXO no es cualquier cadena: en México opera más de 25,000 tiendas, lo que la convierte en una de las más grandes y exitosas de América Latina en el formato de “proximidad” (tiendas pequeñas y cercanas al consumidor).
¿Cómo va el proceso en 2026?
La transición está en pleno desarrollo:
- Para octubre de 2025 ya habían reconvertido 50 tiendas en zonas como Midland, Odessa y Lubbock.
- En 2026 planean reconvertir más de 40 tiendas adicionales.
- En El Paso (ciudad fronteriza clave), donde hay 77 tiendas DK, ya comenzaron las conversiones: 7 para finales de 2025, 35 más en 2026 y el resto en 2027.
- La meta es tener las 249 tiendas completamente transformadas en OXXO para 2028.
Además de reconvertir, la empresa ya ha cerrado algunas tiendas que no eran rentables y evalúa abrir nuevas ubicaciones.
La estrategia: “Aprender sobre la marcha”
OXXO no está simplemente poniendo su nombre y los mismos productos de México. Están aplicando un enfoque llamado “test and learn” (probar y aprender):
- Adaptan el surtido de cada tienda según el vecindario (más productos latinos en zonas hispanas, diferentes snacks o comidas según el público).
- Mantienen la venta de gasolina (importante en EE.UU.) pero buscan que la venta interna (comida preparada, café, productos frescos y marcas propias) sea el gran diferenciador.
- Introducen formatos probados en México como café Andatti, panadería o secciones más parecidas a un mini supermercado.
- Están desarrollando un programa de lealtad y una app para fidelizar clientes.
Su gran ventaja competitiva es el conocimiento profundo del consumidor hispano, que representa una parte importante de la población en Texas y Nuevo México.
Oportunidades
- Demografía: Millones de hispanos en la región ya conocen y confían en la marca OXXO.
- Crecimiento del sector: Las tiendas de conveniencia en EE.UU. siguen expandiéndose por la demanda de rapidez y comida lista para llevar.
- Fuerza financiera: FEMSA tiene experiencia, capital y una cadena de suministro muy eficiente.
- Potencial futuro: La ambición no se queda en 249 tiendas. Quieren crecer orgánicamente y mediante más adquisiciones para convertirse en un jugador importante en el suroeste y eventualmente en otras regiones de EE.UU.
Los desafíos (“La Batalla”)
- Competencia dura: En Texas dominan 7-Eleven (más de 1,400 tiendas solo en el estado), Circle K, RaceTrac y otros. Estos competidores ya tienen marca fuerte, ubicaciones premium y lealtad de clientes.
- Adaptación: Diferencias en hábitos de consumo, regulaciones laborales, leyes sobre alcohol, tabaco y combustible.
- Rentabilidad: Remodelar tiendas, capacitar personal y ajustar el modelo toma tiempo y dinero. Los primeros resultados han sido positivos en ventas y tráfico, pero aún es temprano.
- Percepción: Mientras muchos consumidores (especialmente hispanos) reciben bien la llegada, otros pueden preferir marcas tradicionales estadounidenses.
¿Qué significa esto a mayor escala?
Esta expansión es un ejemplo claro de la creciente integración económica entre México y Estados Unidos. Una empresa mexicana exitosa invierte fuertemente “hacia el norte”, genera empleos en Texas y lleva un modelo de negocio que ha triunfado en mercados emergentes.
También refleja la madurez de corporaciones latinoamericanas que ya no solo venden productos, sino que compiten directamente en el mercado estadounidense con capital, tecnología y experiencia propia.
Perspectiva a futuro
Si OXXO logra replicar aunque sea una parte de su éxito mexicano, podría convertirse en un competidor relevante que obligue a las cadenas estadounidenses a innovar más (precios, surtido, atención). Por ahora, la empresa avanza con prudencia: convierte tiendas, mide resultados, ajusta el modelo y prepara la siguiente etapa de crecimiento.
Para los consumidores de la frontera, esto significa más opciones, posible competencia en precios y un toque familiar mexicano en su día a día. Para FEMSA, es la prueba más importante de su ambición internacional. Y para la industria retail de EE.UU., la llegada de un nuevo jugador eficiente y con fuerte identidad latina.