
Colombia está avanzando en su transición hacia energías limpias, pero ese progreso podría no ser suficiente para evitar un problema serio en los próximos años: un posible déficit energético hacia 2027.
Un informe de la SER Colombia advierte que el país necesita al menos 6.000 megavatios (MW) adicionales de energía en los próximos cinco años para garantizar el suministro eléctrico. De no lograrse, podrían presentarse presiones en el sistema, que se traducirían en riesgos de escasez o aumento en las tarifas.
Un avance real, pero insuficiente
Actualmente, Colombia cuenta con más de 3.000 MW en operación o en fase de pruebas en proyectos de energías renovables de mediana y gran escala, además de más de 1.200 MW en generación distribuida (como paneles solares en hogares y empresas).
Este crecimiento demuestra que la transición energética ya está en marcha. De hecho, más de 20 departamentos tienen proyectos en desarrollo, con tres regiones liderando el proceso:
- La región Caribe
- El centro del país
- Los Llanos Orientales
El Caribe, en particular, se consolida como el principal polo energético, con el Atlántico a la cabeza gracias a su alto potencial solar.
El verdadero problema: los proyectos no avanzan
A pesar del potencial, el principal obstáculo no es la falta de iniciativas, sino la lentitud para ejecutarlas.
Actualmente:
- Hay 5.843 MW en desarrollo, pero
- Solo 685 MW están cerca de iniciar construcción
- Más de 5.000 MW siguen frenados, principalmente por falta de cierre financiero
- Existen más de 300 trámites pendientes, algunos con retrasos de hasta varios años
Esto revela un problema estructural: Colombia tiene los proyectos, pero no logra ponerlos en marcha con la velocidad que el sistema necesita.
Cuellos de botella que frenan el sistema
El informe señala cuatro grandes obstáculos:
- Trámites regulatorios lentos
- Dificultades de financiamiento
- Problemas en licencias y permisos
- Retrasos en infraestructura de transmisión
Estos factores están impidiendo que la energía disponible llegue realmente al sistema.
Lo que está en juego
Si el país logra destrabar estos proyectos, el impacto sería significativo:
- Se podrían incorporar hasta 9.500 MW adicionales
- Habría un ahorro de hasta 7 billones de pesos en tarifas
- Se reducirían emisiones contaminantes equivalentes a sacar más de 265.000 vehículos de circulación cada año
Pero si no se actúa a tiempo, el crecimiento actual no será suficiente para cubrir la demanda futura.
Un reto más de gestión que de capacidad
El caso colombiano muestra una paradoja: existe inversión, respaldo ciudadano y potencial técnico, pero el avance no depende únicamente de eso.
El desafío central está en la capacidad institucional para agilizar procesos y garantizar que los proyectos se materialicen.
En otras palabras, el país no enfrenta un problema de falta de energía, sino de ejecución.
Barranquilla, en el centro del debate
Este panorama será uno de los temas clave del 9° Encuentro y Feria Renovables Latam, que se realizará en Barranquilla y reunirá a líderes del sector energético, empresas e inversionistas.
El evento buscará responder una pregunta clave: cómo convertir el potencial energético del país en una garantía real de suministro y competitividad a largo plazo.