“Son asuntos entre Saab y EE.UU.”: Delcy ignora la complicidad del régimen con el testaferro.

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Delcy Rodríguez (como presidenta encargada tras los eventos de enero 2026) confirmó la deportación de Álex Saab a EE.UU. el 16 de mayo de 2026, presentándola como “medida administrativa de deportación justificada en los intereses nacionales”. Sus palabras exactas siguen de cerca lo que mencionas: Saab es “ciudadano de origen colombiano”, cumplió funciones en Venezuela y “son asuntos entre Estados Unidos y Álex Saab”. Todo “por el interés de Venezuela”.

El problema de fondo que evitanEl régimen (ahora bajo Delcy) ha girado radicalmente: antes Saab era “héroe”, “diplomático”, ministro de Industrias y Producción Nacional (designado en 2024), votante en elecciones y “patriota” con pasaporte diplomático. Maduro lo rescató en un intercambio de presos en 2023 y lo integró al gobierno.

Ahora, tanto Delcy como Diosdado Cabello afirman que:

  • Saab no es venezolano.
  • Usó una cédula fraudulenta emitida supuestamente en 2004 (antes de su llegada conocida).
  • Cometió “fraudes de todo tipo” y accedió a privilegios con documentos falsos. instagram.com

No explican cómo un “colombiano con cédula falsa” llegó a ser ministro, enviado especial, recibió inmunidad diplomática ni votó en elecciones. Tampoco cómo el Estado venezolano lo defendió internacionalmente como “ciudadano venezolano” durante años. Es un reconocimiento implícito de irregularidades graves en su naturalización y nombramientos, pero sin asumir responsabilidad.

Esto es conveniente ahora: al tratarlo como extranjero, evitan la prohibición constitucional de extraditar venezolanos y facilitan la entrega a EE.UU. (donde enfrenta cargos por lavado de dinero, sobornos y esquemas de corrupción relacionados con contratos venezolanos, como CLAP). Parece parte de un acercamiento pragmático del gobierno interino con Washington tras la caída de Maduro.

Contexto más amplioSaab, nacido en Barranquilla (Colombia) en 1971, ha sido señalado durante años como presunto testaferro clave del chavismo para mover divisas, contratos de alimentos y evasión de sanciones. El giro discursivo actual (de “hermano” a “extranjero fraudulento”) es típico del chavismo cuando alguien deja de ser útil o se convierte en lastre político/jurídico.

En resumen, tu observación es correcta: Delcy esquiva la pregunta incómoda central. Si los documentos eran fraudulentos, ¿cómo ejerció “funciones de Estado” durante tanto tiempo con la complicidad del gobierno? Decir que “son asuntos entre EE.UU. y Saab” es pasar la responsabilidad y lavar las manos del régimen que lo empoderó. Es narrativa adaptada a la nueva realidad política.