
Tras la captura y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos el pasado 3 de enero, el panorama político venezolano ha dado un vuelco acelerado. El presidente Donald Trump ha confirmado que se reunirá la próxima semana con la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, a quien ahora califica como una “buena persona”, suavizando sus críticas iniciales sobre su liderazgo.
Este acercamiento coincide con un proceso masivo de excarcelaciones en Venezuela, gestionado por el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez como un gesto de “paz” hacia la nueva administración estadounidense.
Puntos clave de los recientes anuncios
• El encuentro en Washington: Trump anunció en una entrevista con Fox News que espera ver a Machado la próxima semana. Este encuentro es crucial, ya que Machado ha ofrecido incluso “compartir” su Nobel con el mandatario como gesto de agradecimiento por la intervención que puso fin al mandato de Maduro.
• **”Prisioneros que nadie pensó volver a ver”: Trump se pronunció sobre la liberación de presos políticos y extranjeros, afirmando que figuras que se creían perdidas en el sistema penitenciario venezolano están recuperando su libertad.
• Liberaciones en curso: El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció la liberación de un “número importante” de ciudadanos venezolanos y extranjeros (incluyendo estadounidenses y españoles). Organizaciones como Foro Penal se encuentran verificando las identidades de los liberados en centros como El Helicoide.
• La postura de EE. UU.: Aunque Trump ha declarado que Estados Unidos está “a cargo” de Venezuela temporalmente para asegurar los recursos energéticos y la transición, el reconocimiento de Machado como interlocutora válida marca una hoja de ruta más clara para el futuro civil del país.
Este deshielo ocurre mientras el Secretario de Estado, Marco Rubio, lidera un plan de tres fases que prioriza la estabilización económica y la seguridad regional, antes de avanzar hacia un proceso electoral formal.