Tiroteo en escuela e iglesia católica de Minneapolis deja múltiples víctimas.

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La mañana de este miércoles 27 de agosto, la tranquilidad del sur de Minneapolis se vio interrumpida por un tiroteo en la Iglesia y Escuela Católica Annunciation, justo en la primera semana de regreso a clases. El ataque ocurrió mientras se celebraba una misa escolar alrededor de las 8:15 a. m., lo que generó pánico entre estudiantes, maestros y feligreses.

Vecinos relataron haber escuchado una ráfaga de disparos que se prolongó durante casi un minuto. De inmediato, las autoridades activaron un amplio operativo: unidades de la Policía de Minneapolis, la Oficina de Arrestos Criminales de Minnesota, la Patrulla Estatal, además del FBI y el ATF, acudieron al lugar y cercaron la zona.

El sospechoso fue contenido y posteriormente neutralizado, según confirmaron las autoridades, quienes aseguraron que ya no existe una amenaza activa para la comunidad. Sin embargo, el saldo es trágico: reportes preliminares hablan de al menos dos fallecidos y más de una docena de heridos, varios en estado crítico, aunque el número exacto de víctimas aún no ha sido confirmado.

El gobernador Tim Walz calificó el hecho como “un ataque horrible” y envió un mensaje de solidaridad a las familias afectadas. Por su parte, el alcalde Jacob Frey pidió calma y respeto para el trabajo de los equipos de emergencia. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, también informó que el gobierno federal sigue de cerca la investigación.

El tiroteo ha sido catalogado como un evento de víctimas múltiples, lo que refleja la magnitud de la tragedia que enluta a la comunidad católica y educativa de Minneapolis.