¿Qué es lo que está pasando en Irán?

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Irán ha comenzado el año 2026 sumergido en una de las crisis más severas de su historia moderna. Lo que para el mundo exterior es una disputa geopolítica, para los ciudadanos iraníes se ha convertido en una lucha diaria por la supervivencia, marcada por una inflación asfixiante y un régimen que se tambalea entre la represión interna y el aislamiento internacional.

​El detonante: Una moneda sin valor y una calle en llamas

​La crisis actual tiene un rostro económico ineludible. En diciembre de 2025, la inflación interanual superó el 52%, disparando el precio de los alimentos básicos y la energía. El Rial iraní, la moneda nacional, sufrió una caída libre sin precedentes, alcanzando un cambio de 1.45 millones por dólar.

​Este escenario provocó que, a finales de diciembre, los comerciantes del emblemático Gran Bazar de Teherán cerraran sus puertas, incapaces de fijar precios ante la devaluación horaria de la moneda. Este cierre fue la chispa que encendió una nueva ola de protestas masivas en más de 60 ciudades. A día de hoy, se reportan decenas de muertos y miles de detenidos, mientras los manifestantes ya no solo piden mejoras económicas, sino un cambio profundo en el sistema de gobierno.

​La paradoja del petróleo: Riqueza bloqueada y el papel de China

​Siendo una potencia energética, resulta contradictorio que Irán sufra tal escasez. La razón reside en la estrategia de “Máxima Presión” liderada por la administración de Donald Trump. Al estar bloqueado del sistema bancario internacional, Irán se ha visto obligado a depender casi exclusivamente de China, país que hoy compra cerca del 90% de su crudo.

​Sin embargo, esta relación es profundamente asimétrica. China aprovecha el aislamiento de Teherán para comprar petróleo con descuentos masivos y, a menudo, paga mediante trueque de infraestructura o bienes industriales. Esta “fuga de riqueza” impide que el dinero real llegue a las manos de los iraníes, alimentando un resentimiento social hacia la creciente influencia china en el país.

​El cerco de Washington: ¿Por qué las sanciones?

​Estados Unidos ha endurecido su postura en 2025-2026 debido a tres frentes críticos:

  1. Programa Nuclear: Tras ataques aéreos a instalaciones de enriquecimiento en junio de 2025, Washington busca asfixiar financieramente cualquier intento de reconstrucción.
  2. Influencia Regional: Se busca cortar el flujo de dinero hacia grupos como Hezbollah o los Hutíes.
  3. El Eje Irán-Venezuela: La reciente caída del régimen de Maduro en Venezuela (tras una intervención estadounidense) reveló redes de tráfico de drones y misiles entre Teherán y Caracas, lo que llevó a EE. UU. a imponer sanciones adicionales por considerar a Irán una amenaza directa a la seguridad del hemisferio occidental.

​Conclusión: Un futuro incierto

​Irán se encuentra hoy en una encrucijada. Con una infraestructura petrolera obsoleta por falta de inversión y un mercado negro que solo sirve de “oxígeno” para la élite gobernante, la población civil se lleva la peor parte. Mientras el gobierno intenta calmar los ánimos con bonos equivalentes a apenas 7 dólares mensuales, la brecha entre el régimen y una ciudadanía empobrecida parece haberse vuelto insalvable.