
Si vives en ciudades como Barranquilla, seguramente recuerdas que la Olímpica era el “salvavidas” de la madrugada. Ya fuera por una emergencia de mercado o por la compra de licor de último minuto, sus puertas siempre estaban abiertas. Pero eso cambió. Hoy, el panorama del comercio en el país ha dado un giro radical y las luces de estas supertiendas se apagan mucho más temprano.
1. La reforma laboral: un golpe al bolsillo de las empresas
El motivo principal no es falta de ganas, sino de presupuesto. Con los cambios en las leyes laborales, el horario nocturno ahora empieza a las 7:00 p.m. Esto significa que a partir de esa hora, cada empleado cuesta mucho más por los recargos. Si a eso le sumamos el aumento del salario mínimo, mantener a un equipo de cajeros, surtidores y seguridad durante toda la madrugada se volvió un gasto muy difícil de sostener. Simplemente, las ventas de la 1:00 a.m. ya no alcanzan para pagar la luz y los sueldos.
2. La pelea por el precio bajo
Olímpica ya no solo compite con los grandes supermercados de siempre. Ahora tiene que enfrentarse a los “pesos pesados” del ahorro como D1 y Ara. Estas tiendas no abren 24 horas, pero tienen precios tan bajos que han convencido a la gente de comprar allí durante el día. Ante esta presión, Olímpica decidió que su mejor jugada no es estar abierta más tiempo, sino ser más eficiente en los horarios donde la mayoría de la gente realmente sale a hacer sus compras.
3. Oxxo y los domicilios: los nuevos dueños de la noche
¿Significa esto que ya nadie vende nada de noche? No. Lo que pasa es que el negocio cambió de manos.
- Oxxo se ha quedado con el mercado nocturno porque sus locales son pequeños y se pueden manejar con muy pocas personas, lo que hace que los recargos nocturnos no los golpeen tanto.
- Las apps de domicilios ahora llevan todo a casa, haciendo que la gente prefiera pedir desde el sofá que salir a caminar por un supermercado gigante en la madrugada.
Un nuevo hábito de consumo
Estamos aprendiendo a mercar de día. Los supermercados tradicionales se están concentrando en darnos mejores precios entre las 8:00 a.m. y las 9:00 p.m., dejando la noche para las tiendas de conveniencia y las aplicaciones. En resumen: la vida nocturna sigue, pero ir al supermercado a las 3:00 de la mañana es algo que quedó en el pasado porque la cuenta financiera, simplemente, ya no da.
Esta es una redacción de IA supervisada por un humano.