¿Por qué Donald Trump está tan obsesionado con Groenlandia?

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Lo que comenzó como una propuesta inusual en 2019 se ha consolidado a inicios de 2026 como una de las estrategias más agresivas de la administración de Donald Trump. La insistencia de la Casa Blanca en que Groenlandia pase a manos estadounidenses no es un capricho personal, sino una maniobra calculada que mezcla seguridad nacional, recursos estratégicos y una visión inmobiliaria del mundo.

1. El Argumento Estratégico: El “Escudo” del Norte

​Para Washington, Groenlandia es el portaaviones natural más grande del mundo. En un contexto de creciente tensión con Rusia y China, la isla representa:

  • Vigilancia Temprana: El control total de la Base Espacial de Pituffik (Thule) es vital para detectar misiles balísticos.
  • Dominio del GIUK Gap: Controlar las aguas entre Groenlandia, Islandia y Reino Unido permite a EE. UU. embotellar a la flota submarina rusa.
  • Contención de China: Trump busca evitar que Beijing se establezca en el Ártico mediante inversiones en puertos o minas que podrían servir como fachadas militares.

2. La Riqueza Oculta: Minerales y Tierras Raras

​Más allá de los misiles, Groenlandia es una mina de oro tecnológica. Con el deshielo del Ártico, se han vuelto accesibles depósitos masivos de tierras raras (neodimio, praseodimio, etc.).

  • Independencia de China: Actualmente, China controla la cadena de suministro de estos minerales, esenciales para fabricar desde iPhones hasta sistemas de guía de misiles.
  • Seguridad Industrial: Poseer Groenlandia garantizaría a EE. UU. una fuente propia y segura para liderar la revolución de los vehículos eléctricos y la tecnología de defensa sin depender de sus rivales.

3. La Oferta Económica: El “Precio” de la Soberanía

​Trump ha diseñado una propuesta que busca romper la resistencia de Dinamarca y atraer a los locales mediante el poder del dólar:

  • El “Cheque 10K”: Se ha filtrado la idea de un bono anual de 10,000 dólares para cada ciudadano groenlandés.
  • Inversión Masiva: Washington ofrece triplicar el subsidio anual que actualmente paga Dinamarca (elevándolo a unos 1,800 millones de dólares) y crear un fondo de infraestructura de 50,000 millones de dólares.
  • Compra Directa: Los analistas valoran la oferta de traspaso soberano a Dinamarca en un rango de entre 12,500 y 75,000 millones de dólares.

​[Image showing a bar chart comparing Denmark’s current annual subsidy to Greenland versus the proposed US financial package]

4. El Factor Humano: ¿Por qué hay tanto rechazo?

​A pesar de las cifras astronómicas, la población inuit (88% de la isla) y el gobierno danés se oponen firmemente. La razón no es económica, sino existencial:

  • El Modelo de Bienestar: Los groenlandeses temen perder el sistema de salud y educación gratuito danés por un modelo estadounidense basado en seguros privados.
  • Identidad y Cultura: Existe un temor genuino a que la llegada masiva de personal militar y minero diluya la lengua y las tradiciones ancestrales.
  • Autonomía: Groenlandia ya tiene un proceso legal hacia su propia independencia; pasar a ser un “territorio” de EE. UU. se percibe como cambiar un colonizador por otro más poderoso.

Conclusión: Una Anomalía Histórica

​En 2026, la situación es de punto muerto. Dinamarca insiste en que “la soberanía no tiene precio”, mientras que Trump utiliza la presión arancelaria y el argumento de que Groenlandia es geológicamente parte de Norteamérica para forzar un acuerdo. Para el mandatario, es el “trato del siglo”; para los groenlandeses, es una lucha por no convertirse en una simple base militar con recursos mineros.