
Fuente: Noticias Caracol.
La violencia en el Cauca volvió a encender las alarmas este 7 de septiembre, luego de que 72 militares fueran secuestrados en la vereda Los Tigres, corregimiento de Honduras, en el municipio de El Tambo. Según las primeras informaciones, los uniformados habrían sido retenidos por civiles que actuaron bajo la presión de las disidencias de las FARC, particularmente de la estructura Carlos Patiño, que mantiene una fuerte presencia en la zona.
El hecho recuerda lo ocurrido en junio de este mismo año, cuando 57 soldados fueron también retenidos en El Tambo y posteriormente liberados tras una operación de rescate sin disparos. La reiteración de estos sucesos pone en evidencia la fragilidad de la seguridad en el suroccidente del país y el poder de coerción que ejercen los grupos armados ilegales sobre las comunidades rurales.
Hasta el momento, ni el presidente Gustavo Petro ni la cúpula militar han emitido declaraciones oficiales sobre el caso, lo que incrementa la incertidumbre alrededor de la situación de los uniformados.
El Cauca sigue siendo uno de los territorios más golpeados por la violencia armada en Colombia, donde el narcotráfico, el reclutamiento forzado y los enfrentamientos entre grupos ilegales han convertido a esta región en un escenario de alta complejidad para el Estado