
El negocio de los taxis en Colombia ha cambiado muchísimo en los últimos 14 años. Si miramos las cifras, está claro que el sector atraviesa un momento difícil, pero también hay señales de que intenta resistir.
1. Una caída que no se detiene
Para entender la magnitud del problema, solo hay que ver los números: en el año 2012 se vendían más de 16.000 taxis nuevos. Sin embargo, para el cierre de 2025, esa cifra bajó a solo 4.693.
Esto significa que hoy se vende apenas una tercera parte de lo que se vendía antes. La caída más reciente fue del 11% en el último año, lo que confirma que ser dueño de un taxi ya no se ve como el negocio seguro que era antes.
2. Los tres protagonistas del mercado
Aunque las ventas bajaron, los taxistas colombianos siguen confiando en las mismas marcas de siempre. Casi todos los taxis nuevos que ves en la calle pertenecen a este grupo:
- Kia: Es el rey absoluto (casi la mitad de las ventas).
- Hyundai: Sigue siendo muy fuerte en segundo lugar.
- Renault: Se mantiene como la tercera opción preferida.
3. ¿Qué está “matando” la venta de taxis?
No es una sola razón, sino varias cosas que se juntaron:
- Las aplicaciones: Plataformas como Uber o Didi le han quitado muchos pasajeros al taxi tradicional.
- El transporte informal: El aumento de los mototaxis en muchas ciudades le gana por precio al taxi.
- La falta de reglas: Como no hay leyes claras sobre cómo deben competir los taxis con las plataformas, la gente prefiere no invertir su dinero en un carro amarillo por miedo a perderlo.
- Cambio de bando: Muchos conductores prefieren trabajar con sus carros particulares en aplicaciones en lugar de pagar los costos de un taxi legal.
4. Una pequeña luz al final del túnel
No todo son malas noticias. Al empezar este 2026, hubo un pequeño respiro: en enero se vendieron un 11,4% más de unidades que en el mismo mes del año pasado. Esto podría significar que, tras tocar fondo, el sector está intentando estabilizarse.
El taxi no va a desaparecer pronto, pero el negocio se está haciendo más pequeño y debe transformarse para competir con la tecnología y el transporte informal.
