
El gigante de las bebidas, Coca-Cola (KO), ha encendido las alarmas en Wall Street tras reportar ingresos por debajo de lo esperado en el cuarto trimestre y emitir una proyección de crecimiento conservadora para el resto de 2026. La noticia provocó una caída inmediata de aproximadamente el 4% en sus acciones durante las operaciones previas a la apertura del mercado.
Los números detrás de la caída
A pesar de su histórica resiliencia, la compañía reportó ingresos de $11,820 millones de dólares, quedando por debajo de los $12,050 millones que proyectaban los analistas. Es la primera vez en años que la empresa no alcanza sus metas de ingresos, marcando un punto de inflexión en su estrategia de crecimiento post-pandemia.
El límite del aumento de precios
Durante los últimos dos años, Coca-Cola logró mantener sus márgenes de beneficio elevando los precios de sus productos. Sin embargo, los datos de este trimestre sugieren que el consumidor finalmente ha llegado a su límite.
- Volumen estancado: Las ventas por volumen apenas crecieron un 1% globalmente.
- Resistencia en el mercado: El crecimiento derivado de los aumentos de precios fue de solo el 1%, lo que indica que la empresa ya no tiene margen para seguir encareciendo sus bebidas sin perder clientes masivamente.
Un 2026 de “Crecimiento Moderado”
Lo que más preocupa a los inversores es la cautela de la compañía para el año en curso. Coca-Cola proyecta un crecimiento orgánico de entre el 4% y 5%, una cifra que, aunque positiva, es menor al 5.1% que esperaba el mercado.
“Estamos viendo un consumidor más selectivo, especialmente en mercados desarrollados donde el costo de vida sigue presionando el bolsillo”, señalaron analistas del sector tras conocerse el informe.
Transición en el liderazgo
Este reporte llega en un momento crítico de transición, mientras Henrique Braun se prepara para asumir la dirección general a finales de este año, heredando el reto de reactivar el crecimiento en un entorno donde el volumen de ventas importa más que nunca.