
Las cifras no mienten: en enero de 2026, Colombia importó electrodomésticos por valor de 32,9 millones de dólares, un 57,6 % más que en el mismo mes del año anterior. Y detrás de ese número hay una razón que cualquier colombiano entiende de inmediato: el fútbol.
Según datos de la DIAN analizados por Analdex, el gremio de importadores y exportadores del país, los pedidos de televisores comenzaron a dispararse desde los últimos meses de 2025. En enero de este año entraron al país 164.983 unidades, frente a las 113.854 que llegaron en enero de 2025. Son 51.000 televisores adicionales en un solo mes.
El Mundial como motor de consumo
Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de Analdex, lo explica sin rodeos: la Copa Mundial de la FIFA genera un ciclo de compra anticipado. Los colombianos no esperan al torneo para renovar el televisor de la sala; lo hacen meses antes, cuando los precios son más estables y la oferta es amplia.
Este comportamiento no es nuevo. En los mundiales de 2014 y 2018 se observaron patrones similares: importaciones de televisores que empezaban a crecer entre 12 y 18 meses antes del inicio del torneo. Lo que sí resulta llamativo en 2026 es la magnitud del salto, que supera lo registrado en ciclos anteriores.
¿De dónde vienen y quién los trae?
La mayoría de los televisores que entran al país provienen de México y China. En el caso de México, se trata principalmente de equipos ensamblados allí bajo marcas coreanas y estadounidenses. China, por su parte, concentra la fabricación de gamas medias y bajas.
Los principales importadores son Samsung, el grupo Corbeta —dueño de Alkosto, Ktronix y Alkomprar—, LG y Supertiendas y Droguerías Olímpica. Que estas empresas encabecen la lista no es casualidad: son las que tienen la red de distribución más amplia en el país y las que mejor pueden absorber volúmenes altos de inventario.
Más oferta, ¿mejores precios?
Para el consumidor, este aumento en importaciones tiene una consecuencia directa: más opciones y mayor presión competitiva entre las tiendas, lo que tiende a estabilizar o reducir precios. Cuando entran más de 164.000 televisores en un mes, las grandes superficies compiten por colocar ese inventario.
Sin embargo, el precio final también depende de factores que escapan al control local, como el tipo de cambio peso-dólar y los aranceles de importación vigentes. Colombia no fabrica televisores; todo lo que se vende aquí llega del exterior.
El Mundial es el catalizador, pero no el único factor
Los analistas del sector advierten que el salto del 57,6 % no se explica únicamente por el efecto fútbol. También confluyen la recuperación del consumo interno tras años de ajuste económico, una mayor disponibilidad de crédito al consumidor y la relativa estabilización del peso en los últimos meses.
Dicho de otra manera: el Mundial es el catalizador, pero la demanda represada es la gasolina. Y todo indica que esta tendencia continuará en los meses siguientes, con un segundo pico esperado a medida que se acerque el inicio del torneo en el segundo semestre de 2026.