El banco de los Char pide no ser dejado afuera

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Piero Celia, presidente de Serfinanza —el banco de la familia Char—, habló claro en una entrevista con Bloomberg Línea este 2 de febrero de 2026. Su mensaje va directo al nuevo gobierno que llega después de las elecciones de mayo: no excluyan al sector financiero de las decisiones importantes.

Serfinanza ya tiene un millón de clientes, y más de la mitad (el 60%) viven aquí en la región Caribe. Es el banco que ayuda a miles de personas en Barranquilla, Soledad y otros municipios con giros rápidos y préstamos pequeños para salir adelante en el día a día.

“Nos han tratado como los malos de la película”

Celia explica que en los últimos tiempos a los bancos los han señalado como culpables de todo. Les han subido mucho los costos con reglas estrictas y tasas altas, sin incluirlos en las conversaciones. Dice que eso hace que los bancos funcionen peor: la gente pide menos plata prestada, paga menos lo que debe y gasta menos en las tiendas y el mercado.

Un ejemplo fuerte: con la emergencia económica que decretaron (pero que la Corte Constitucional paró a tiempo), los bancos iban a tener que cobrar tasas altísimas, hasta del 50% —la más alta del mundo—. Eso habría hecho los préstamos imposibles para la gente común.

Las tasas altas duelen en el bolsillo diario

Hace pocos días, el Banco de la República subió su tasa principal a 10,25%. La razón es que el salario mínimo subió un 23%, los precios empezaron a subir rápido y hay que frenar la inflación para que no se descontrole. Pero cuando las tasas suben tanto, pasa lo siguiente: créditos más caros, menos compras, menos movimiento en la economía. Y aquí en el Caribe, donde muchos dependen de giros y préstamos pequeños, se siente más fuerte.

Celia lo dice sencillo: “A los bancos nos va peor cuando suben las tasas —nos pagan menos y la gente consume menos—, pero tampoco hay que dejar que los precios se disparen sin control”.

El pedido claro: diálogo y trabajo en equipo

Lo que quiere Serfinanza es que los incluyan. Que haya conversaciones abiertas, reglas claras y seguridad para todos. Tasas más justas, control de los precios sin ahogar los préstamos, y que no los pinten siempre como enemigos.

Porque si los bancos se frenan o pierden confianza, el Caribe sufre primero: menos giros fáciles, créditos caros para la mamá que vende en la calle, el taxista o el dueño de la tiendita. Y con el gobierno gastando más de lo que ingresa, los bancos son clave para prestar plata sin que todo se vuelva un caos.

En resumen, desde Barranquilla

“Inclúyanos en las decisiones, no nos dejen afuera. Si trabajamos juntos, controlamos los precios y la economía sigue moviéndose para todos”. Ese es el llamado de Piero Celia y Serfinanza. Aquí en el Caribe nos toca de cerca: menos excusas, más soluciones que lleguen al bolsillo real.