
El reciente pronunciamiento del presidente Gustavo Petro desde Córdoba ha generado un sismo en el sector energético. Al afirmar que Ecopetrol enfrentaría la quiebra si el barril Brent cae a los 60 USD, el mandatario no solo encendió las alarmas financieras, sino que abrió un debate sobre la veracidad técnica de sus palabras frente a la realidad histórica de la compañía.
1. El Espejo de 2020: La Resiliencia que Desmiente el Miedo
Para entender si la advertencia presidencial tiene sustento, basta con mirar el retrovisor. En abril de 2020, durante el punto más crítico de la pandemia, el precio del petróleo Brent se desplomó a niveles cercanos a los 20 USD.
Si la teoría de la quiebra a 60 USD fuera cierta, Ecopetrol habría desaparecido en 2020. Por el contrario, la estatal demostró una solidez estructural envidiable:
- Margen de Maniobra: Con un lifting cost (costo de extracción) de aproximadamente 12 USD, la empresa operó con márgenes ajustados pero positivos.
- Supervivencia Extrema: A pesar de precios tres veces más bajos que los “60 USD de pánico” actuales, la empresa no quebró, se reestructuró y mantuvo su operatividad.
2. La Paradoja del Fracking: Prohibido en Casa, Comprado Afuera
Un punto central de la “charlatanería” denunciada por críticos y sectores sindicales es la postura oficial frente al fracking. Es vital aclarar que en Colombia esta técnica no se practica comercialmente y los proyectos piloto están suspendidos por orden gubernamental.
Sin embargo, aquí surge la gran contradicción que Mayans Magazine pone bajo la lupa:
- Ecopetrol es “Fracker” en EE.UU.: Mientras en Colombia se sataniza la técnica, Ecopetrol obtiene gran parte de sus ganancias récord gracias al fracking que realiza en la cuenca del Permian (Texas).
- Importación de Crudo: Debido a la falta de exploración local de crudos livianos, Colombia termina importando petróleo extraído con fracking desde Estados Unidos para que nuestras refinerías puedan producir gasolina.
La USO (Unión Sindical Obrera) ha señalado esta incoherencia: prohibir la técnica localmente por ideología, mientras se le paga a empresas extranjeras por ese mismo producto, es un golpe directo a la soberanía energética.
3. ¿Análisis Financiero o Estrategia de Atención?
Cuando los datos técnicos —como un breakeven (punto de equilibrio) real de 50 USD— contradicen las palabras del presidente, la conclusión apunta a una estrategia de comunicación.
Al agitar el fantasma de la quiebra, el Gobierno parece buscar:
- Legitimar el freno a la exploración: Justificar la transición energética acelerada bajo una supuesta inviabilidad económica del petróleo.
- Presión Política: Desarmar los argumentos de la USO y otros sectores que piden aprovechar los yacimientos no convencionales para salvar las reservas nacionales que hoy están en declive.
Ecopetrol no es una empresa de cristal que se rompe a los 60 USD. Es el activo más robusto del país que ya sobrevivió a un barril de 20 USD. La narrativa de “quiebra” parece ser una herramienta de presión política para captar la atención y avanzar en una agenda de transición que, irónicamente, se financia con los dividendos de un petróleo que el mismo Gobierno califica de “ruina”. Como bien plantea la academia y el sindicato: Colombia necesita ciencia, no alarmismos.