CHINA es un hueso para las exportaciones de COLOMBIA, pero es un gran cliente para CHINA.

Compartir

El 2025 dejó una lección clara para la economía colombiana: estamos gastando mucho dinero en el extranjero. Aunque las compras afuera (importaciones) subieron un 10%, nuestras ventas (exportaciones) apenas crecieron un 1,3%.

El desequilibrio con nuestros socios

El siguiente cuadro muestra cómo nos va con los países a los que más les compramos frente a lo que ellos nos compran a nosotros.

PaísLo que ellos nos venden (Importación)Lo que nosotros les vendemos (Exportación)¿Cómo nos va? (Análisis)
China28% del total (Maquinaria, carros)Solo el 3,3% (Café, petróleo)Muy mal: Es nuestro mayor proveedor pero casi no nos compra. Hay un hueco gigante de dinero.
EE. UU.24% del total (Gasolina, granos)El 30% (Flores, café, oro)Equilibrado: Sigue siendo el cliente más fiel y el que más dinero real deja en el país.
Brasil / México~10% (Carros y comida)Menos del 4%Regular: Les compramos muchos carros y tecnología, pero nuestras ventas allá son muy bajas.

¿Por qué es un riesgo?

Si analizamos estas cifras con lupa, hay tres puntos que deberían preocuparnos como país:

  1. La “trampa” de China: Nos hemos vuelto dependientes de los productos chinos porque son baratos. El problema es que mientras nosotros les enviamos materias primas (que valen poco), ellos nos devuelven tecnología y carros (que valen mucho). Estamos “regalando” el valor agregado.
  2. Poner todos los huevos en una canasta: Casi todo lo que Colombia vende depende de que a Estados Unidos le vaya bien. Si ellos entran en crisis, nuestras exportaciones se hunden porque no hemos logrado que otros países (como los asiáticos) nos compren igual.
  3. Compramos lo que podríamos producir: Es increíble que Colombia siga importando millones de dólares en maíz y alimentos básicos de Estados Unidos y Brasil, teniendo tierras fértiles para producirlos aquí mismo.

Colombia se está convirtiendo en un gran comprador, pero se está quedando atrás como vendedor. Para que la economía mejore, no basta con traer cosas baratas de China; necesitamos que el mundo quiera comprar lo que se hace en cada rincón de nuestro país.