Tragedia en Florida: Hombre asesina a seis personas antes de quitarse la vida.

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Un hombre de 51 años desató una ola de violencia que recorrió el estado de costa a costa, dejando seis víctimas mortales en Fort Lauderdale y Sarasota en un presunto caso de violencia doméstica.

El hallazgo inicial en Fort Lauderdale

La tragedia comenzó a salir a la luz la mañana del pasado martes 10 de febrero. Tras recibir una solicitud para verificar el bienestar de los residentes en una vivienda del barrio Victoria Park, la policía de Fort Lauderdale descubrió una escena desgarradora. En el interior se encontraban los cuerpos de Larisa Blyudaya, de 46 años, y su hijo Ben Azizov, de 18 años.

Ambos habían sido asesinados por quien las autoridades identificaron más tarde como Russell Kot, un hombre que había mantenido una relación sentimental previa con Larisa.

La masacre se extiende a Sarasota

Mientras los investigadores trabajaban en la costa este, el sospechoso se desplazó aproximadamente 200 millas hacia el oeste, hasta la ciudad de Sarasota. Allí, en una vivienda dentro de la comunidad de Amberlea, el horror se repitió.

La policía local encontró a cuatro personas fallecidas por disparos: Olga Greinert (49), Florita Stolyar (66), Anatoly Ioffe (61) y Yaroslav Blyudoy (39). Según las autoridades, todas las víctimas estaban vinculadas familiarmente con Larisa Blyudaya.

El final del atacante

Poco después de los crímenes en Sarasota, la policía confirmó que el agresor, Russell Kot, también fue hallado muerto en el lugar. Las investigaciones preliminares indican que se quitó la vida con un disparo tras haber cometido los asesinatos.

Un móvil de violencia doméstica

El Jefe de Policía de Fort Lauderdale ha señalado que el principal motivo de este crimen masivo parece ser la relación pasada entre Kot y Larisa. “Es una tragedia indescriptible que ha destrozado a una familia entera”, comentaron las autoridades durante las conferencias de prensa de esta semana.

El caso permanece bajo investigación conjunta entre los departamentos de policía de ambas ciudades para reconstruir los últimos movimientos del atacante.