
La isla de Cuba, sumida en una de las crisis energéticas más profundas de su historia reciente, recibirá un “respiro” desde Moscú. El gobierno de Rusia confirmó este jueves el envío de un cargamento de petróleo y combustibles procesados hacia La Habana, calificando la operación como una “ayuda humanitaria” urgente.
¿Por qué es noticia hoy?
Este movimiento de Rusia no es solo una transacción comercial; es un desafío abierto a la política exterior de la Casa Blanca. Tras la captura de Nicolás Maduro en enero, el flujo de petróleo que llegaba desde Venezuela se detuvo en seco, dejando a Cuba prácticamente a oscuras y sin combustible para aviones.
Los puntos clave para entender el conflicto:
- El bloqueo energético: El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha implementado una estrategia de “presión máxima”. Su objetivo es cortar cualquier suministro de energía a la isla para forzar un cambio político o lo que él denomina “un gran trato” para que Cuba sea libre.
- La advertencia de Trump: Washington ha amenazado con imponer aranceles y sanciones severas a cualquier país que ayude a Cuba con petróleo. Esto ya hizo que México detuviera sus envíos de crudo a través de Pemex.
- La postura rusa: Moscú argumenta que no busca pelear con EE. UU., pero que no dejará morir a sus “aliados históricos”. Al etiquetar el envío como “ayuda humanitaria”, Rusia intenta esquivar legalmente las sanciones internacionales, aunque Washington ya ha dicho que no hará distinciones.
El impacto en la vida diaria
La falta de combustible ha paralizado los vuelos internacionales hacia la isla, afectando el turismo y el abastecimiento de productos básicos. Mientras Rusia envía el petróleo, otros países como México y Chile han optado por enviar barcos con comida y medicinas para evitar represalias directas de Estados Unidos por el tema energético.
En las próximas horas se espera conocer la ruta de los buques rusos, mientras el Departamento de Estado de EE. UU. vigila de cerca si estas embarcaciones intentarán atracar en puertos cubanos desafiando las órdenes ejecutivas de Trump.