
Según los informes más recientes de este mes de febrero de 2026, la Policía Nacional de Haití (PNH) ha intensificado sus operativos en Puerto Príncipe para tratar de recuperar el control de la ciudad, que en su gran mayoría sigue bajo el dominio de grupos armados.
Aquí tienes los puntos clave de lo ocurrido:
- El operativo: Las fuerzas de seguridad realizaron una intervención a gran escala en la zona sur de la capital. Se confirmó el uso de tecnología avanzada, como drones de vigilancia y precisión, junto con francotiradores apostados en puntos estratégicos para desarticular a los grupos criminales.
- El resultado: El enfrentamiento dejó al menos 16 miembros de bandas fallecidos. Este tipo de acciones busca debilitar las estructuras de mando de las pandillas que han mantenido bloqueada la ciudad.
- Contexto político: Estos operativos coinciden con un momento de alta tensión, tras la reciente disolución del consejo presidencial de transición y las promesas del primer ministro Alix Didier Fils-Aimé de “cazar” a los grupos armados uno por uno para pacificar el país.
La situación en Haití sigue siendo sumamente delicada, con una crisis humanitaria que afecta a millones de personas, pero estas acciones policiales muestran un cambio hacia tácticas más tecnológicas y directas.
Aunque existe un Gobierno (encabezado ahora por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé), su poder real en las calles es muy limitado. Las bandas no “mandan” en el papel, pero controlan cerca del 80% de la capital, Puerto Príncipe.
- Puntos estratégicos: Las pandillas dominan las carreteras principales, los puertos y hasta zonas cercanas al palacio presidencial.
- Vigilancia: Usan sus propios drones y armas de alto calibre para decidir quién entra o sale de ciertos barrios.
Un Estado debilitado
La policía haitiana ha estado superada en número y armamento durante mucho tiempo. Por eso, noticias como la de hoy (la muerte de 16 pandilleros) son noticia: muestran a una policía intentando recuperar terreno que las bandas daban por suyo.
El papel de la misión internacional
Desde el año pasado, hay una misión de apoyo (liderada por Kenia) que ayuda a la policía local. Gracias a este apoyo extranjero y a nuevos equipos (como los drones que mencionaste), la policía ha podido lanzar estas ofensivas más fuertes.
El país tiene un gobierno legítimo, pero las pandillas actúan como un “gobierno paralelo” en la práctica, cobrando impuestos ilegales y controlando la vida diaria de la gente. Lo que estamos viendo ahora es un intento serio del Estado por volver a ser la única autoridad.