¿Ha Muerto Ali Jamenei?

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En medio de una escalada de violencia en Oriente Medio, reportes de medios israelíes y estadounidenses afirman que el Líder Supremo de Irán, Ali Jamenei, ha sido asesinado en un ataque aéreo conjunto. Sin embargo, Irán lo niega.

Los Hechos Reportados del Ataque

El 28 de febrero de 2026, Israel y Estados Unidos lanzaron una serie de ataques aéreos contra objetivos clave en Irán, incluyendo el complejo residencial de Jamenei en Teherán. Según fuentes israelíes, el bombardeo destruyó el lugar, y el cuerpo de Jamenei fue recuperado de los escombros. Imágenes satelitales muestran humo negro y daños extensos en el sitio, que era una fortaleza bien protegida. Medios como Reuters y Channel 12 de Israel citan a altos funcionarios que confirman su muerte en el primer golpe de la operación. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo en un discurso que hay “crecientes indicios” de que Jamenei “ya no está con nosotros”, refiriéndose a la destrucción de “el complejo del tirano”. Esto forma parte de una ofensiva más amplia contra líderes iraníes, incluyendo comandantes de la Guardia Revolucionaria y posiblemente el presidente Masoud Pezeshkian.

Contradicciones y Negaciones desde Irán

No todo es tan claro. Irán rechaza rotundamente estos reportes. El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, declaró en entrevistas con NBC y BBC que Jamenei está vivo “hasta donde sé”, y que el liderazgo del país permanece intacto. Medios estatales iraníes llaman a esto “guerra psicológica” y un intento fallido de asesinato. No ha habido apariciones públicas de Jamenei desde los ataques, lo que alimenta las dudas, pero Irán insiste en que no hay confirmación de su muerte. Fuentes internacionales como The New York Times y Fox News describen la situación como “incierta”, con evaluaciones en curso pero sin pruebas independientes al 100%. Esta discrepancia es común en conflictos: Israel celebra un golpe exitoso, mientras Irán minimiza daños para mantener la unidad interna.

Reacciones Internacionales y en las Calles de Irán

El mundo reacciona con cautela. Estados Unidos, bajo el presidente Donald Trump, justifica los ataques como una forma de eliminar amenazas a la seguridad. En redes sociales como X (antes Twitter), hay celebraciones en Irán: videos muestran a personas bailando y gritando de alegría, llamando a Jamenei un “dictador” después de décadas de represión. Usuarios comparten frases como “Jamenei ha sido eliminado como una rata” y agradecen a Trump y Netanyahu. Sin embargo, hay temores de represalias: Irán ha lanzado misiles contra Israel y bases estadounidenses, y analistas advierten de un posible “caos” en la región. Países como Rusia y China podrían intervenir diplomáticamente, pero por ahora, el foco está en si esto lleva a una guerra más amplia.

Posibles Consecuencias para Irán y la Región

Si se confirma la muerte de Jamenei, Irán enfrentaría una crisis de sucesión. El régimen teocrático depende de un líder supremo para unir facciones, y su ausencia podría causar luchas internas entre la Guardia Revolucionaria y reformistas. Expertos predicen que figuras duras como generales militares lo reemplazarían, manteniendo políticas antioccidentales. Para la región, esto podría debilitar a grupos aliados como Hezbolá o los hutíes, pero también provocar más violencia. En el peor caso, podría escalar a un conflicto mayor, afectando precios del petróleo y migraciones. Por otro lado, algunos ven una oportunidad para cambios democráticos en Irán, aunque es prematuro.

¿Quién Era Ali Jamenei y Qué Significaba Su Liderazgo para el Régimen?

Ali Jamenei, nacido en 1939 como Ali Hosseini Jamenei, era un clérigo chiíta que se convirtió en el segundo Líder Supremo de Irán en 1989, tras la muerte de Ruhollah Jomeini. Antes, participó en la Revolución Islámica de 1979 que derrocó al sha y estableció la República Islámica. Como presidente de Irán (1981-1989), sobrevivió a un atentado que lo dejó con un brazo paralizado.

Su liderazgo significaba todo para el régimen: era la figura máxima, con poder absoluto sobre el ejército, la justicia y la política exterior. Bajo él, Irán se volvió un bastión antiestadounidense, expandiendo influencia en Oriente Medio a través de milicias, pero también reprimiendo protestas internas como las de 2009 y 2022. Representaba la continuidad de la teocracia islámica, resistiendo reformas y priorizando la “resistencia” contra Israel y Occidente. Sin él, el régimen podría fragmentarse, ya que unía religión y poder militar en una sola persona.