El regreso de la diplomacia estadounidense a Caraca.

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Tras siete años de una fractura profunda, la relación bilateral entre Estados Unidos y Venezuela ha iniciado un proceso de normalización sin precedentes. Este cambio se materializó el 31 de enero de 2026, cuando la diplomática Laura Dogu aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía para liderar la reapertura de la misión diplomática estadounidense, marcando el fin de un aislamiento que comenzó en 2019.

El retorno de la misión diplomática

Laura Dogu ha asumido el cargo de encargada de negocios de la Unidad de Asuntos de Venezuela. Su llegada no es un evento aislado, sino la culminación de semanas de intensas negociaciones. El equipo diplomático tiene como prioridad inmediata la inspección y recuperación de la sede física de la embajada en Caracas, con el objetivo de restablecer los servicios consulares y la emisión de visados, suspendidos totalmente durante casi una década.

Un nuevo escenario político en Venezuela

Este deshielo diplomático ocurre en un contexto de transformación radical en el poder ejecutivo venezolano. El acercamiento ha sido posible bajo la gestión de Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia encargada tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a principios de enero de 2026. Como señales de buena voluntad para este nuevo capítulo, el gobierno ha impulsado una Ley de Amnistía General y ha procedido con la liberación de ciudadanos estadounidenses que se encontraban bajo custodia en el país.

Los pilares de la nueva agenda

La hoja de ruta para la normalización de relaciones se apoya en tres ejes fundamentales:

  1. Reactivación Consular: Retomar la atención a ciudadanos y los trámites migratorios directos desde la capital.
  2. Apertura Energética: La flexibilización de sanciones económicas para permitir que empresas petroleras internacionales reactiven la producción y exportación de crudo venezolano.
  3. Seguridad y Derechos Humanos: La creación de mesas de diálogo institucional para tratar temas de seguridad regional y el estatus legal de los antiguos funcionarios del gobierno previo.

El restablecimiento de esta misión diplomática busca cerrar las heridas de un conflicto prolongado y sentar las bases de una estabilidad económica y política en la región, priorizando el diálogo directo sobre la confrontación de años anteriores.