Donald Trump se reunira con los SEAL que capturaron a Nicolas Maduro.

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La visita del presidente Donald Trump este viernes a Fort Bragg (oficialmente Fort Liberty) no es solo un acto protocolario; es el cierre simbólico de la “Operación Resolución Absoluta”. Al reunirse con los comandos que ejecutaron la extracción de Nicolás Maduro en Caracas el pasado 3 de enero, Trump consolida una narrativa de victoria total que redefine la geopolítica del hemisferio.

El Reconocimiento a la “Precisión Quirúrgica”

El encuentro con la Delta Force y los Night Stalkers busca subrayar la superioridad tecnológica y táctica de EE. UU. Para la administración Trump, el éxito de la operación —lograda sin bajas propias— sirve como una advertencia global. La Casa Blanca ha confirmado que el presidente entregará condecoraciones de alto nivel, validando el uso de la fuerza directa como herramienta de política exterior.

El Frente Legal: De Caracas al Banquillo en Manhattan

Mientras Trump celebra en Carolina del Norte, la realidad jurídica de Maduro se complica en Nueva York. Los puntos críticos del proceso son:

  • Cargos de Narcoterrorismo: La fiscalía federal sostiene que Maduro lideró el “Cartel de los Soles”, utilizando el aparato estatal para inundar EE. UU. de cocaína.
  • La Estrategia de la Defensa: Se espera que los abogados de Maduro argumenten inmunidad soberana, aunque el reconocimiento de un gobierno interino en Venezuela por parte de Washington debilita esta postura.
  • Impacto en Cilia Flores: Su detención conjunta añade una capa de presión emocional y política, buscando posiblemente un acuerdo de culpabilidad que revele rutas de financiamiento y aliados internacionales.

El Nuevo Orden en Venezuela

Bajo la presidencia interina de Delcy Rodríguez, el panorama es de transición forzada. La reapertura de los canales petroleros con empresas estadounidenses marca el inicio de una era de “realismo político”, donde la estabilidad económica parece priorizarse sobre la ideología.

Este evento marca un precedente peligroso para algunos y necesario para otros: la capacidad de una superpotencia de remover a un jefe de Estado de su propio búnker. Para su audiencia, el enfoque clave será observar si esta “pax americana” traerá estabilidad real a Venezuela o si profundizará las fracturas sociales en la región.