
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, habló hoy 5 de febrero de 2026 en una conferencia televisada. Dijo que su país está abierto a conversar con Estados Unidos, pero con reglas claras.
¿Qué dijo exactamente Díaz-Canel?
“Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos sin presiones, sin precondicionamientos, en una posición de iguales y de respeto a nuestra soberanía”.
Explicó que el diálogo puede ser sobre cualquier tema que interese a ambos países. Por ejemplo: migración, seguridad, ciencia o cooperación. El objetivo sería tener una relación “civilizada” entre vecinos, que beneficie a los dos lados.
Las condiciones que pone Cuba
- Sin presiones ni amenazas. “Bajo presiones no se puede dialogar”, dijo.
- Sin condiciones previas. No aceptan que les pidan cambiar su sistema político o económico antes de hablar.
- Como iguales. Respeto total a la independencia y soberanía de Cuba.
- Sin injerencia. No hablarán de temas que vean como interferencia en sus asuntos internos.
Díaz-Canel insistió en que Cuba es un “país de paz” y que no odia al pueblo estadounidense.
¿Por qué habla ahora de esto?
La declaración llega en un momento difícil para Cuba. Hay una crisis energética fuerte: apagones largos, falta de combustible y filas en las gasolineras. Esto empeoró porque se cortó mucho el petróleo que llegaba de Venezuela, tras problemas políticos allí y presiones de Estados Unidos.
Además, Donald Trump regresó a la presidencia en enero de 2025 y ha endurecido las sanciones contra Cuba. Amenaza con más medidas, como incluirla otra vez en listas de “patrocinadores del terrorismo”.
¿Qué responde Estados Unidos?
Hasta ahora (tarde del 5 de febrero de 2026), no hay una respuesta oficial de Washington a esta oferta de diálogo.
Reacciones rápidas
La frase de Díaz-Canel se hizo muy viral en redes y medios. Apareció en CNN en Español, EL PAÍS, Univision, DW y otros. Medios cubanos oficiales la destacan como muestra de “firmeza y dignidad”.
En resumen, Cuba dice: “Queremos hablar, pero de igual a igual, sin que nos impongan nada”. Es la misma posición que han tenido líderes como Fidel y Raúl Castro durante años.