Corea del Norte muestra a sus supersoldados.

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Corea del Norte ha vuelto a aparecer en los titulares por sus tropas de élite. A finales de marzo de 2026 la televisión estatal KCTV mostró a soldados —hombres y mujeres— sometiéndose a un entrenamiento brutal: golpes con palos, romper ladrillos con la cabeza y las manos, y acostarse sobre cristales mientras un compañero parte un bloque de concreto sobre su abdomen. Kim Jong-un observó la sesión, aplaudió y habló de “equipararse a la guerra moderna”. 

Esas imágenes alimentan la narrativa oficial de unos combatientes extremadamente endurecidos, pero la realidad de su intervención junto a Rusia en la guerra de Ucrania es mucho más compleja.

¿Qué papel tuvieron?
Desde fines de 2024, informes de inteligencia occidental y ucraniana indican que Pyongyang envió varios miles de efectivos de sus fuerzas especiales para apoyar a las tropas rusas, sobre todo en la región de Kursk, donde Ucrania lanzó una ofensiva. Los norcoreanos fueron asignados a operaciones de infantería ligera, reconocimiento y asaltos en terreno boscoso.

Rendimiento en el campo

  • Adaptación al combate moderno: Los soldados demostraron disciplina y resistencia física sobresaliente, resistiendo condiciones climáticas extremas y marchas prolongadas. Sin embargo, analistas señalan que su preparación está orientada a un modelo de guerra de desgaste y combate cuerpo a cuerpo, menos adaptado a la guerra de drones, artillería de precisión y guerra electrónica que domina el frente ucraniano.
  • Bajas elevadas: Fuentes ucranianas estiman que varios centenares de norcoreanos murieron en los primeros meses de 2025. La falta de experiencia en operaciones combinadas y la escasez de equipamiento de protección moderno los hizo vulnerables a los ataques con drones FPV.
  • Impacto táctico limitado: Aunque aportaron número y capacidad para aguantar posiciones defensivas, no lograron cambiar el equilibrio estratégico. Su presencia sirvió más como refuerzo de efectivos para Rusia que como una fuerza que alterara el curso de la batalla.

Lectura estratégica
El envío de tropas es, para Pyongyang, una forma de ganar experiencia real de combate y de estrechar su alianza con Moscú, recibiendo a cambio combustible, alimentos y tecnología militar. Para Moscú, es una fuente de mano de obra barata en un momento de escasez de personal.

En conclusión, los soldados norcoreanos mostraron la tenacidad que se ve en los videos de entrenamiento, pero su desempeño en Ucrania evidenció las limitaciones de una doctrina entrenada para choques directos y no para el campo de batalla tecnológico actual.