Adiós al centro de torturas en Venezuela, el Helicoide.

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El anuncio realizado por Delcy Rodríguez sobre el cierre del Helicoide el pasado 30 de enero de 2026 marca un punto de quiebre en la política venezolana. Esta medida, presentada durante el inicio del año judicial, no solo busca transformar un edificio, sino también la imagen internacional de su gestión en un momento de transición crítica.

¿Qué es El Helicoide y cuál era su fin original?

El Helicoide de la Roca Tarpeya es una megaestructura de hormigón en espiral ubicada en Caracas. Es considerada una de las obras arquitectónicas más ambiciosas de la modernidad venezolana, pero su historia es de un fracaso comercial:

  • El Proyecto (1955): Fue diseñado para ser el centro comercial más moderno del mundo. Su principal innovación era una rampa vehicular de 4 kilómetros que permitía a los clientes estacionar directamente frente a las tiendas.
  • El abandono: Tras la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en 1958, la construcción se detuvo por problemas legales y financieros.
  • La prisión: En los años 80, el Estado tomó el control y lo convirtió en sede de los servicios de inteligencia (DISIP, luego SEBIN). Con el tiempo, sus niveles inferiores se transformaron en calabozos que llegaron a albergar a cientos de detenidos.

Los motivos del cierre: ¿Por qué ahora?

Aunque el discurso oficial habla de “humanización”, existen razones estratégicas de peso detrás de esta decisión de Delcy Rodríguez:

  • Presión de Estados Unidos: El anuncio ocurre tras declaraciones de Donald Trump, quien calificó al lugar como una “cámara de torturas” en el centro de Caracas. Para Rodríguez, cerrar el edificio es un gesto necesario para avanzar en la normalización de relaciones y la reapertura de conexiones comerciales aéreas.
  • Limpieza de imagen ante la CPI: Con investigaciones abiertas por crímenes de lesa humanidad, el gobierno busca eliminar el símbolo físico más denunciado por organismos internacionales como la ONU.
  • Nueva función: Según Rodríguez, el espacio se convertirá en un centro social, deportivo, cultural y comercial destinado a la familia policial y a las comunidades vecinas.

La amnistía y los presos políticos

Junto al cierre, se anunció una Ley de Amnistía General que cubriría los eventos políticos desde 1999 hasta 2026. Sin embargo, la liberación de los presos políticos tiene matices:

  1. Liberación parcial: Hasta finales de enero de 2026, se han registrado unas 300 excarcelaciones, pero las ONG (como Foro Penal) señalan que todavía quedan cientos de personas tras las rejas.
  2. Exclusiones: La amnistía deja fuera a quienes tengan cargos por homicidio o narcotráfico, lo que podría usarse para mantener en prisión a figuras clave bajo delitos comunes.
  3. Temor a centros desconocidos: Existe una denuncia latente sobre el traslado de detenidos a “casas de seguridad” o cárceles espejo menos visibles. Al cerrar el Helicoide (la vitrina pública), el riesgo es que la operatividad de la inteligencia se mude a lugares clandestinos o de acceso más difícil para los abogados.

Este movimiento parece ser el intento definitivo de Delcy Rodríguez por desmarcarse de las sombras del periodo de Nicolás Maduro y buscar una legitimidad que el edificio del Helicoide, por su oscura reputación, ya no le permitía sostener ante el mundo.