México es el siguiente objetivo militar de Trump. Va por los carteles Mexicanos.

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La relación entre México y Estados Unidos ha llegado a un punto de mucha tensión en este inicio de 2026. El problema es como una moneda de dos caras: por un lado está el fentanilo que sube hacia el norte, y por el otro, las armas que bajan hacia el sur.

1. La amenaza de Trump: “Operaciones Militares”

El presidente Donald Trump ha vuelto a poner sobre la mesa la idea de enviar tropas o drones a México para atacar a los cárteles. Su argumento es que el gobierno mexicano ha perdido el control y que estos grupos son “terroristas” que están matando a miles de estadounidenses con drogas. Para Trump, la solución es rápida: fuerza militar directa.

2. La postura de Claudia Sheinbaum: “Soberanía y Cooperación”

La presidenta de México rechaza totalmente que soldados extranjeros entren al país. Ella asegura que no es por “miedo” a los cárteles (como dice Trump), sino por respeto a la independencia de México. Su estrategia se basa en que ambos países colaboren como iguales: México deteniendo la droga y EE. UU. frenando el dinero y las armas.

3. El verdadero poder de los cárteles

El problema es que los cárteles ya no son solo “narcos”. En muchas partes de México, funcionan como un “gobierno en la sombra”:

Tienen un ejército: Usan armas de guerra, drones con bombas y miles de personas a su servicio.

Controlan la economía: Cobran cuotas a los que venden comida, carne o aguacates, lo que hace que todo sea más caro.

Están mezclados con la gente: Es difícil atacarlos sin lastimar a personas inocentes, porque viven dentro de las comunidades.

4. El “supermercado de armas” en Estados Unidos

México insiste en que los cárteles son tan fuertes porque en Estados Unidos es facilísimo comprar armas. Casi el 75% de las armas que usa el crimen organizado vienen de tiendas estadounidenses. Los cárteles usan a personas sin antecedentes para comprarlas legalmente y luego las pasan de contrabando a México. Es una contradicción: EE. UU. pide que México acabe con los cárteles, pero al mismo tiempo les sigue vendiendo los fusiles con los que pelean.

Estamos en una situación muy difícil. Mientras en Estados Unidos se vea la guerra contra las drogas como algo que se gana solo con ataques militares, y en México no se logre limpiar la corrupción interna, el problema seguirá ahí. Es un círculo donde la droga financia las armas, y las armas protegen a la droga.