
La música popular colombiana atraviesa una de sus horas más oscuras. Este sábado 10 de enero de 2026, se confirmó el fallecimiento del cantautor Yeison Jiménez tras un catastrófico accidente aéreo en cercanías del aeropuerto de Paipa, Boyacá. El artista, que se consolidó como el máximo referente del género en la última década, deja un vacío irreparable en la cultura nacional a sus 34 años.
Crónica de una Tragedia Inesperada
El siniestro se registró en horas de la tarde, cuando la avioneta privada de matrícula N325FA, en la que viajaba el artista junto a cinco personas más, perdió altura poco después del despegue. Testigos en la vereda La Romerita reportaron una fuerte explosión tras el impacto de la aeronave contra el terreno, lo que dificultó las labores iniciales de rescate.
La Aeronáutica Civil ratificó minutos después la peor de las noticias: no hubo sobrevivientes. Junto al ídolo de Manzanares, Caldas, perdieron la vida el piloto, el copiloto y tres miembros de su equipo de trabajo.
La Sombra de una Premonición
Lo que hace este evento aún más sobrecogedor para sus seguidores es la reciente confesión que el artista había hecho en diversos medios de comunicación. Jiménez había manifestado con insistencia que sufría de sueños premonitorios relacionados con un accidente aéreo.

Esta coincidencia ha generado una profunda conmoción en redes sociales, donde fanáticos aseguran que el cantante parecía estar despidiéndose en sus últimas apariciones públicas.
Un Legado que Perdura
Desde sus inicios como vendedor de la plaza de mercado en Bogotá hasta llenar estadios internacionales, la historia de Yeison Jiménez fue el ejemplo del “sueño colombiano”. Con éxitos como ‘Aventurero’, ‘Bendecida’ y ‘Vete’, logró dignificar la música popular y llevarla a audiencias más jóvenes y diversos estratos sociales.
Impacto de su partida:
• En la industria: Se cancelan múltiples giras programadas para el primer semestre de 2026 en Estados Unidos y Europa.
• En el público: Miles de personas se han congregado de forma espontánea en su natal Manzanares y frente a su residencia en Bogotá para rendir tributo con sus canciones.
Colombia despide no solo a una voz privilegiada, sino a un hombre que, contra todo pronóstico, se convirtió en el “Rey de la Música Popular”.