
La dinámica entre Estados Unidos y Venezuela ha dado un vuelco histórico en este inicio de 2026. Tras la captura de Nicolás Maduro y el establecimiento de un gobierno interino bajo la figura de Delcy Rodríguez, el presidente Donald Trump ha delineado una hoja de ruta que combina el control estratégico de los recursos con una posible visita presidencial que no se ve desde hace décadas.
A continuación, se presenta una redacción detallada de los puntos que definen este momento geopolítico:
El Regreso del Control Estadounidense
Donald Trump ha confirmado que la supervisión de Estados Unidos sobre Venezuela no será algo pasajero. Al ser consultado sobre el tiempo de permanencia, el mandatario fue enfático: Estados Unidos “está a cargo” y la supervisión podría extenderse por años. El objetivo declarado es garantizar una transición que sea “rentable” para Washington, asegurando que el país suramericano no vuelva a caer en la inestabilidad que afecte los intereses estadounidenses.
El Plan Petrolero: La Clave del Acuerdo
El núcleo de la estrategia de Trump se basa en el sector energético. El plan consiste en:
- Asegurar la infraestructura: Permitir que empresas estadounidenses operen los yacimientos venezolanos.
- Bajar los precios globales: Utilizar el crudo venezolano para reducir el costo de la gasolina a nivel mundial.
- Financiamiento de la Reconstrucción: Parte de los ingresos generados por la venta del petróleo se destinarían a la reconstrucción de la infraestructura venezolana, bajo estricta administración de Washington para evitar la corrupción.
Una Visita Histórica Condicionada
Trump ha manifestado su deseo de viajar a Venezuela “cuando sea seguro”. De concretarse, este viaje rompería un vacío diplomático de 28 años, ya que el último presidente de EE. UU. en visitar el país fue Bill Clinton en 1997. A diferencia de las visitas de figuras como John F. Kennedy o Jimmy Carter, que fueron gestos de amistad democrática, el viaje de Trump sería interpretado como la validación de un nuevo orden bajo tutela estadounidense.
El Giro del Chavismo y la Tensión Política
Uno de los puntos más sorprendentes ha sido la relación con el chavismo residual. Trump ha elogiado la disposición de Delcy Rodríguez, asegurando que está colaborando plenamente con las exigencias de Washington. Esta postura ha generado un escenario complejo:
- Colaboración Pragmática: El chavismo que permanece en el poder parece haber optado por la cooperación para garantizar su supervivencia política.
- Escepticismo hacia la Oposición: Figuras como María Corina Machado han quedado en una posición de espera, mientras Trump prioriza los acuerdos directos con quienes actualmente controlan la estructura administrativa del país.
Conclusión
Venezuela se encuentra hoy bajo una superficie de control externo que busca reorganizar su economía y su seguridad interna. La posible llegada de Trump a Caracas no sería solo un evento simbólico, sino la consolidación de un “nuevo trato” donde el petróleo venezolano vuelve a ser el eje central de la política exterior estadounidense en la región.