La Fiscalía investiga a la IA de Elon Musk (GROK) por generar pornografía infantil.

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Imagina que una red social te da una herramienta mágica que puede crear cualquier imagen o video que tú le pidas por escrito. Esa herramienta se llama Grok, y es la inteligencia artificial que Elon Musk integró en su red social X (el antiguo Twitter).

​El problema es que, a diferencia de otras IAs (como las de Google o Microsoft) que tienen filtros muy estrictos, Grok se diseñó para ser “rebelde” y no tener censura. Esto ha provocado que muchos usuarios la utilicen para cosas muy oscuras, especialmente relacionadas con la pornografía infantil.

​1. El mal uso de los usuarios

​Muchos usuarios han descubierto que pueden engañar a la IA para que cree imágenes de niños y adolescentes en situaciones sexuales. Algunos suben fotos de menores reales y le piden a la máquina que las “desnude” o las ponga en situaciones violentas. Lo peor es que, una vez creadas, estas imágenes se publican y se hacen virales en la misma red social, causando un daño irreparable a las víctimas.

​2. ¿Por qué España ha denunciado?

​El Gobierno español, a través del Ministerio de Juventud e Infancia, ha dicho: “Basta”. Han llevado el caso a la Fiscalía porque consideran que:

  • No es un error, es un delito: Crear o difundir este material es ilegal, aunque lo haga una máquina.
  • Falta de vigilancia: Acusan a la empresa de Elon Musk de no poner suficientes “vallas” para evitar que esto ocurra.
  • Violencia real: Argumentan que, aunque la imagen sea generada por computadora, la violencia y la humillación hacia el menor son muy reales.

​3. La respuesta de Elon Musk

​Elon Musk tiene una visión muy particular: él cree que la libertad de expresión es lo primero y que la empresa no es responsable de lo que los usuarios decidan fabricar con sus herramientas.

Sin embargo, ante la amenaza de multas gigantescas en Europa, ha empezado a tomar medidas a regañadientes:

  • ​Ahora solo deja usar estas funciones a quienes pagan una suscripción.
  • ​Ha intentado bloquear ciertas palabras prohibidas en el sistema.

​4. ¿En qué punto estamos ahora?

​Estamos en una especie de “pulso” o pelea legal. Por un lado, la justicia española busca proteger a los menores y castigar a la plataforma. Por otro lado, la empresa intenta defenderse diciendo que ellos solo ponen la tecnología y que la culpa es de quien la usa mal.

​Lo que se decida en este caso cambiará las reglas del juego para siempre: servirá para saber si los dueños de las redes sociales son responsables de los “monstruos” que sus inteligencias artificiales puedan crear.