
El Carnaval de Barranquilla no comienza en la Batalla de Flores; comienza en el corazón de los barrios, allí donde una bandera se eleva al cielo para anunciar que la tradición está viva. Las izadas de bandera son, quizás, el momento más íntimo y emocionante para las agrupaciones folclóricas. Es el “bautizo de fuego” donde el sonido del tambor deja de ser un ensayo para convertirse en el himno oficial de una herencia que se resiste a morir.

Bajo el sol radiante de la Arenosa y el repique constante de la flauta de millo, se cumple la tradición que paraliza las esquinas: la llegada de la Reina del Carnaval. Con su alegría desbordante, la soberana es la encargada de otorgar la bendición real a los hacedores. Su presencia no es solo protocolaria; es el sello de aprobación que impulsa a bailarines y músicos a entregar el alma en cada paso, preparándolos para la exigencia artística de los grandes desfiles en la Vía 40.

Mayans Magazine estuvo presente en este despliegue de cultura y fervor popular. Pudimos ser testigos de cómo el rostro de cada hacedor se transforma al izar su estandarte: hay lágrimas de orgullo, gritos de júbilo y una pasión que desborda cualquier explicación lógica. Es el amor por el Carnaval de Barranquilla, una fiesta que va más allá del baile; es un patrimonio que nos define y nos une.
Acompañamos a los protagonistas de esta historia —desde el congo más veterano hasta el niño que da sus primeros pasos en la cumbia— para mostrarles a ustedes la esencia pura de nuestra fiesta. Porque en Barranquilla, cuando la bandera sube, ¡se sabe que la alegría ya no tiene marcha atrás!

¿Qué elementos podemos destacar en este reportaje?
• El Vínculo Generacional: Entrevistas cortas con directores de comparsas que llevan décadas manteniendo la tradición.
• La Preparación de los Disfraces: El brillo de las lentejuelas y el aroma a herencia que se respira en las casas de los hacedores.
• El Significado de la Bandera: ¿Por qué cada grupo cuida su estandarte como su posesión más valiosa?
