
Movilizaciones y paros generales se reportan en La Paz, Santa Cruz y otras ciudades importantes. La actividad del transporte público fue casi nula en la capital y ciudades principales por paros convocados por el sector transporte y otros grupos sociales en rechazo a los recientes aumentos de los combustibles.
Estos paros incluyen bloqueos de calles, paros de transporte urbano, interdepartamental y amenazas de bloqueos de rutas principales si el Gobierno no revierte las medidas.
Por qué protestan
El Gobierno de Bolivia eliminó los subsidios a los combustibles con el objetivo de enfrentar una crisis económica con déficit fiscal y reservas internacionales muy bajas. Ese cambio implicó aumentos significativos en los precios de diésel y gasolina.
Sectores como transportistas, gremiales, campesinos y comunidades rurales señalan que el alza en los combustibles dispara los costos de operación y de vida, afectando también tarifas de transporte y precios de bienes básicos.
Expertos y dirigentes sociales han calificado los incrementos de abusivos y no justificados técnicamente, lo que ha alimentado el malestar.
Sectores movilizados
Los grupos más activos en estas protestas incluyen:
Transportistas, que incluso han realizado huelgas y amenazan con extender medidas si no se anula el decreto que eliminó subsidios.
Gremios y trabajadores urbanos, que también han anunciado bloqueos intermitentes.
Campesinos y sectores rurales, preocupados por el encarecimiento de insumos y transporte.
Contexto más amplio
Desde antes de esta ola de protestas, Bolivia ya enfrentaba crisis de combustible y escasez de dólares, con protestas anteriores por el desabastecimiento y el alza de precios de bienes básicos.
La inflación alta y la falta de divisas han tensionado aún más la economía boliviana, lo que alimenta las expresiones de descontento social.