
Fuente: Infobae
El presidente argentino Javier Milei enfrenta la tormenta perfecta en el inicio de la recta final hacia las elecciones legislativas de octubre de 2025. La combinación de reproches desde gobernadores provinciales, enfrentamientos con la oposición en el Congreso, y una crisis financiera aguda ha desatado una turbulencia política sin precedentes en su mandato.
A la tensión institucional se suma una severa crisis económica, con el riesgo país alcanzando niveles alarmantes y el Banco Central obligado a vender miles de millones de dólares para sostener la estabilidad cambiaria. La opinión pública refleja la creciente desconfianza: Milei registra un índice récord de desaprobación.
Además, el gobierno está en el epicentro de investigaciones por sospechas de corrupción en la compra de medicamentos para discapacitados, lo que empaña la imagen de un presidente que enarbola la bandera de la lucha contra la “casta política” tradicional. Estos escándalos y las derrotas parlamentarias erosionan la capacidad de Milei para avanzar con las reformas estructurales que prometió.
Con los partidos opositores consolidándose, las encuestas muestran una reducción a la mitad de su ventaja electoral. El mandatario intenta mantener firme su proyecto, señalando que la volatilidad se debe a un “pánico político” de la oposición y anunciando negociaciones para un préstamo con Estados Unidos que aporte liquidez a las finanzas públicas.
La tormenta perfecta que acecha al gobierno Milei no solo pone en riesgo su estabilidad política y económica, sino también el rumbo futuro de Argentina en un contexto de alta incertidumbre y polarización social.