
MINEÁPOLIS – Lo que comenzó como un operativo de control migratorio en el norte de Estados Unidos se ha transformado en una crisis política y social de alcance internacional. La detención de Liam Conejo Ramos, un niño de apenas cinco años, durante una redada ha encendido la mecha de la indignación en Mineápolis, movilizando a miles de ciudadanos que exigen “humanidad” en los procedimientos federales.
Un operativo bajo la lupa
El pequeño Liam, de nacionalidad ecuatoriana, fue interceptado junto a su padre, Adrian Conejo Arias, el pasado martes cuando regresaba del preescolar. Según denunciaron las autoridades escolares de Columbia Heights, el niño fue utilizado por los agentes como “carnada” para intentar que otros ocupantes de su vivienda salieran al exterior.
A pesar de que familiares en el lugar se ofrecieron a hacerse cargo del menor, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) procedió a su traslado. Actualmente, se informa que el niño y su padre han sido enviados a un centro de detención en Texas, a miles de kilómetros de su hogar.
Reacciones y tensión política
La Casa Blanca y el vicepresidente J.D. Vance han defendido la actuación policial, argumentando que los agentes buscaban “proteger” al menor tras un intento de huida de su padre. Sin embargo, estas declaraciones han sido calificadas como “mentiras” por congresistas demócratas y defensores de derechos humanos.
La situación es especialmente tensa en Mineápolis debido a:
- El historial reciente: La ciudad aún está conmocionada por la muerte de Renee Good, una ciudadana estadounidense que falleció tras disparos de un agente de ICE a principios de enero.
- Impacto en las escuelas: Liam es el cuarto estudiante de su distrito escolar detenido en las últimas dos semanas, lo que ha generado un clima de miedo entre las familias y docentes.
- Presión internacional: El gobierno de Ecuador ha solicitado información oficial sobre el bienestar del menor, mientras que la ONU ha expresado su estupor ante lo que califica como “abusos rutinarios” contra migrantes.
¿Qué sigue?
Para este viernes se han convocado manifestaciones masivas frente a las oficinas federales y el aeropuerto de Mineápolis-St. Paul. Los organizadores exigen la liberación inmediata de Liam y el cese de las redadas que separan familias sin órdenes judiciales de deportación.