ICE se le fue la mano al asesinar a una mujer ciudadana americana en Minnesota.

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Lo que comenzó como un despliegue sin precedentes de fuerza federal bajo la administración de Donald Trump, ha derivado en una crisis humanitaria y política que tiene a Minnesota al borde de un estallido social. La muerte de una ciudadana estadounidense a manos de un agente de ICE ha fracturado definitivamente la relación entre el gobierno estatal y la Casa Blanca, convirtiendo las calles de las “Ciudades Gemelas” en un campo de batalla de narrativas opuestas.

​El Despliegue: Operativo “Metro Surge”

​La tensión escaló rápidamente en la primera semana de enero de 2026. Bajo las órdenes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), más de 2,000 agentes de ICE inundaron Minneapolis y St. Paul. El objetivo declarado: una redada masiva para desarticular supuestas redes de fraude y capturar a extranjeros con antecedentes criminales. Sin embargo, el operativo se sintió desde el primer día como una ocupación militar, centrando sus acciones en comunidades de inmigrantes, particularmente en el sector somalí.

​El Incidente: Tres disparos y una madre fallecida

​El miércoles 7 de enero, la tragedia cobró nombre propio: Renee Nicole Good, de 37 años. Good, una reconocida poeta y madre de tres hijos, se encontraba en el sur de Minneapolis en medio de un operativo de interceptación de vehículos por parte de agentes federales.

​Según testigos y videos captados por transeúntes, Good intentó maniobrar su camioneta Honda Pilot para alejarse de la escena. En ese momento, un agente de ICE abrió fuego, impactándola letalmente en la cabeza. Su muerte no solo enfureció a la comunidad local, sino que encendió un debate nacional, al tratarse de una ciudadana estadounidense abatida por fuerzas de inmigración en suelo propio.

​Guerra de Palabras: El Alcalde contra Washington

​La respuesta política ha sido una colisión frontal de realidades:

  • Desde la Casa Blanca: El presidente Trump y la secretaria Kristi Noem han cerrado filas en torno al agente. Han calificado las acciones de Good como “terrorismo doméstico”, alegando que utilizó su vehículo como un arma para embestir a los oficiales. “Fue defensa propia pura y dura”, sentenció Noem.
  • Desde la Alcaldía: Un indignado Jacob Frey, alcalde de Minneapolis, ha desmentido categóricamente la versión federal. Tras revisar las grabaciones de seguridad, calificó la narrativa de Washington como “basura” y exigió a ICE que se retire de su ciudad con un mensaje directo y explícito que ha dado la vuelta al mundo.

​Un Estado en Emergencia

​Mientras el gobernador Tim Walz ha movilizado a la Guardia Nacional para contener las protestas que ya se extienden a otras grandes ciudades del país, la pregunta que queda en el aire es quién tiene la autoridad en las calles de Minnesota.

​Con más de 1,000 detenciones en menos de una semana y una investigación federal enfrentada a una estatal, el caso de Renee Nicole Good se perfila como el punto de no retorno en la política migratoria y de seguridad interna de la actual administración.