Barranquilla vibra con el Semillero de la Tradición.

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 La “Arenosa” ha despertado bajo un estruendo de tambores y polleras al viento. El Carnaval de Barranquilla 2026 no es solo una edición más; es la confirmación de que la tradición oral y coreográfica de la ciudad está más blindada que nunca. Con el inicio del Fin de Semana de la Tradición, la Plaza de la Paz se ha convertido en el epicentro de un fenómeno cultural que une el pasado con el futuro.

El gran protagonista de esta jornada ha sido el Semillero del Carnaval de los Niños. Más de 130 agrupaciones infantiles han tomado el escenario, demostrando que el patrimonio inmaterial de la humanidad no es una pieza de museo, sino un organismo vivo que late en el corazón de los más pequeños.

Un relevo que garantiza la fiesta

La apuesta de este 2026 ha sido clara: fortalecer las bases. Mientras los adultos se preparan para los grandes desfiles de febrero, los niños han dado una cátedra de ejecución en danzas especiales y de relación. Desde la elegancia del Garabato hasta la picardía de los Congos, el relevo generacional ha brillado con luz propia, asegurando que la esencia de la fiesta se mantenga intacta hasta el cierre oficial de las celebraciones el próximo 17 de febrero.

Agenda en ascenso

La hoja de ruta para propios y visitantes apenas comienza a calentarse. Tras el éxito en la Plaza de la Paz, la fiesta se trasladará a escenarios urbanos con los Paco Pacos al Parque, visitando puntos estratégicos como el Gran Malecón y diversos centros comerciales, garantizando que el Carnaval sea una experiencia inclusiva y accesible para todas las familias.

El punto de máximo fervor infantil llegará el 8 de febrero, cuando la Carrera 53 se vista de gala para el tradicional Desfile del Carnaval de los Niños, una antesala de lujo para los eventos centrales de la fiesta más grande de Colombia.