A Trump no le gustó una burla contra él en los Grammy.

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La noche del domingo 1 de febrero de 2026, durante la 68.ª edición de los Grammy Awards celebrada en el Crypto.com Arena de Los Ángeles y transmitida por CBS por última vez, el comediante sudafricano Trevor Noah condujo la ceremonia por sexta y última ocasión, despidiéndose con un monólogo cargado de sátira política que generó risas, gasps y una furiosa respuesta del presidente Donald Trump.

¿Quién es Trevor Noah? Trevor Noah, de 42 años, es un reconocido comediante, actor y presentador sudafricano que saltó a la fama internacional como anfitrión de The Daily Show en Comedy Central entre 2015 y 2022. Conocido por su humor agudo, multicultural y crítico hacia la política estadounidense, Noah ha sido el maestro de ceremonias de los Grammy desde 2021, destacando por su estilo relajado, interacción con el público y comentarios incisivos sobre figuras públicas.

¿Por qué hizo el comentario? El chiste ocurrió tras anunciar el premio a Canción del Año para Billie Eilish por “Wildflower”. Noah dijo:

“¡Felicidades, Billie Eilish! Wow, ese es un Grammy que todo artista quiere… casi tanto como Trump quiere Groenlandia. Lo cual tiene sentido porque, desde que Epstein ya no está, necesita una nueva isla para pasar el rato con Bill Clinton. ¡Les dije, es mi último año! ¿Qué van a hacer al respecto?”

El comentario aludía a la recurrente propuesta de Trump de comprar Groenlandia (desde 2019), combinándola con la referencia satírica a la isla privada de Jeffrey Epstein (Little Saint James), vinculada a acusaciones de tráfico sexual. Aunque Trump tuvo una relación social pasada con Epstein (quien murió en 2019), no hay evidencia de que haya visitado la isla, a diferencia de Bill Clinton, quien sí aparece en registros de vuelos. Noah usó la sátira para burlarse de Trump, aprovechando que era su última gala como presentador.

La reacción inmediata en la sala: El chiste provocó una mezcla de risas y exclamaciones de sorpresa (gasps) entre los asistentes. Noah respondió rápidamente: “Oh, les dije que era mi último año. ¿Qué van a hacer al respecto?”, lo que generó más aplausos y carcajadas. La audiencia, mayoritariamente de la industria musical (con artistas como Billie Eilish, Kendrick Lamar y Bad Bunny presentes), recibió bien la broma en un contexto donde varios llevaban pines “ICE OUT” en protesta a políticas migratorias de la administración Trump.

La reacción de Donald Trump Horas después, en la madrugada del 2 de febrero, Trump publicó en Truth Social una serie de mensajes furiosos:

  • Calificó los Grammy como “lo PEOR” y “prácticamente imposibles de ver” (“The Grammy Awards are the WORST, virtually unwatchable!”).
  • Criticó a CBS y anunció que era “afortunada” de perder la transmisión (pasarán a ABC/Disney en 2027).
  • Negó categóricamente haber estado en la isla de Epstein: “I have never been to Epstein Island, nor anywhere close… until tonight’s false and defamatory statement, have never been accused of being there, not even by the Fake News Media.”
  • Llamó a Noah “total loser”, “poor, pathetic, talentless, dope of an M.C.” (perdedor total, pobre, patético, sin talento, idiota de presentador).
  • Amenazó con demandarlo: “It looks like I’ll be sending my lawyers to sue this poor, pathetic, talentless dope of an M.C., and suing him for plenty of $. […] Get ready, Noah, I’m going to have some fun with you!”

Trump ha hecho amenazas similares contra comediantes y medios en el pasado, aunque pocas prosperan por la protección de la Primera Enmienda a la sátira sobre figuras públicas. Hasta el momento, no se ha presentado ninguna demanda formal.

El incidente resalta cómo los Grammy suelen convertirse en plataforma para críticas políticas, especialmente en una noche donde la sátira y el activismo contra políticas de Trump fueron notorios. Noah cerró su etapa como presentador con un golpe memorable que, previsiblemente, dominó titulares al día siguiente.