Tomar trago en Colombia saldrá más caro.

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El Gobierno Nacional ha dado un giro inesperado a la billetera de los colombianos. Tras el hundimiento de la reforma tributaria en el Congreso, se activó el Decreto 1474 de 2025, una medida que busca tapar el hueco fiscal aumentando los impuestos a las bebidas alcohólicas. El resultado es inmediato: disfrutar de un trago ahora cuesta significativamente más.

​El adiós al impuesto bajo

​Hasta hace poco, los licores, vinos y aperitivos gozaban de un beneficio especial donde el IVA era de apenas el 5 %. Esto permitía que los precios se mantuvieran relativamente estables. Sin embargo, con la nueva norma, ese impuesto saltó al 19 %, el mismo que pagamos por la mayoría de productos y servicios básicos. A esto se le suma un ajuste en el impuesto al consumo, lo que termina inflando el valor final que usted paga en la caja.

​¿Cómo golpea esto a su bolsillo?

​Para entenderlo mejor, miremos el cambio en los precios de las botellas más comunes (tamaño de 750 ml):

  • Aguardiente: Lo que antes compraba con un billete de $50.000, ahora le cuesta $63.000.
  • Ron: Pasó de estar en promedio en $55.800 a superar los $70.000.
  • Whisky: Una botella que rondaba los $64.000 ahora se acerca a los $80.000.

​En casos de marcas muy reconocidas como el Ron Viejo de Caldas o el whisky Buchanan’s, el incremento ha sido tan fuerte que los precios han subido casi a la mitad de lo que costaban antes.

​El riesgo del mercado negro

​Aunque la intención del Gobierno es recaudar más dinero para el presupuesto nacional, los expertos están preocupados. Al estar tan caro el licor legal, muchas personas podrían verse tentadas a comprar licor de contrabando o adulterado, lo cual no solo es un golpe a las finanzas de los departamentos (que usan ese dinero para salud), sino también un riesgo gravísimo para la salud pública.