¿Delcy Rodríguez a Washington?

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Tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, Delcy Rodríguez, actuando como presidenta interina con el respaldo militar, ha pasado de ser una funcionaria sancionada a una pieza clave en la estrategia de Donald Trump para el hemisferio. Sin embargo, su viaje a Washington sigue siendo un “quizás” cargado de condiciones extremas.  

1. El desmentido y la cautela

A pesar de las versiones que indicaban que Rodríguez aterrizaría en Washington esta semana, el Gobierno de Venezuela informó el viernes 9 de enero que no está previsto que la mandataria encargada viaje fuera del país próximamente. Esta cautela responde a dos factores:  

Seguridad Interna: La fragilidad del control político tras la detención de Maduro.

Estatus Legal: Rodríguez sigue bajo sanciones de la OFAC, y aunque Trump ha mencionado que ella está “cooperando”, aún no se ha formalizado una exención diplomática pública para su ingreso a la capital estadounidense.  

2. Las exigencias de Trump: Petróleo por Reconocimiento

Donald Trump ha sido directo a través de Truth Social y ruedas de prensa. Su administración no busca simplemente un diálogo, sino una rendición de cuentas bajo sus términos:  

Control Energético: Trump exige “acceso total” a la infraestructura petrolera. De hecho, la Casa Blanca ya confirmó que EE. UU. ha comenzado a comercializar crudo venezolano incautado como parte de un “acuerdo de facto”.  

Ruptura Geopolítica: Washington ha puesto como condición innegociable que Venezuela rompa relaciones económicas y militares con China, Rusia, Irán y Cuba.

La amenaza: Trump ha sido enfático al advertir que, si Rodríguez no cumple, enfrentará un destino “peor que el de Maduro”.  

3. El factor mediador: Colombia y Petro

En medio de este pulso, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha intentado posicionarse como mediador. Petro confirmó haber hablado con Rodríguez y la invitó formalmente a Colombia para establecer un diálogo tripartito (Venezuela-Colombia-EE. UU.) que evite una escalada bélica mayor en la región.  

4. La sombra de María Corina Machado

Mientras la CIA parece haber recomendado a Trump “apostar” por la capacidad operativa de Rodríguez para mantener el orden inmediato, la oposición liderada por María Corina Machado —reciente Premio Nobel de la Paz— sigue presionando en Washington. Machado considera el gobierno de Rodríguez como “absolutamente temporal”, lo que genera una dualidad que Trump está aprovechando para mantener la “máxima influencia”.