
Venezuela ha entrado en una fase histórica caracterizada por el pragmatismo geopolítico y una soberanía compartida de facto. Bajo la mirada de la administración de Donald Trump, el país no se encamina hacia una democracia inmediata, sino hacia una reestructuración operativa dirigida desde Washington y ejecutada por Delcy Rodríguez.
I. El Pliego de Condiciones: La “Hoja de Ruta” de Trump
La Casa Blanca ha establecido una serie de exigencias innegociables para mantener a Delcy Rodríguez en su cargo interino. Esta estrategia busca limpiar el Estado venezolano de influencias adversas antes de permitir cualquier proceso electoral:
- Seguridad y Geopolítica: Se exige la expulsión inmediata de agentes de inteligencia cubanos e iraníes, además del desmantelamiento de las estructuras del narcotráfico.
- Control Energético: Caracas debe cesar el envío de petróleo a aliados ideológicos como Cuba y abrir la industria a las transnacionales estadounidenses, devolviendo a EE. UU. el control del suministro energético regional.
- Flexibilidad Temporal: Washington ha dejado claro que las elecciones no son inminentes. La prioridad es el orden y la estabilidad operativa; el calendario electoral queda supeditado al cumplimiento de estos objetivos.
II. La Oposición: Entre la Legitimidad y la Marginación
La oposición democrática, liderada por María Corina Machado y Edmundo González, atraviesa una paradoja política. Aunque ostentan la legitimidad de los votos de 2024, han sido desplazados por la “realpolitik” de Trump, quien prefiere negociar directamente con quien posee el control del aparato estatal. La desconfianza personal del mandatario estadounidense y el enfoque en soluciones de seguridad han dejado a los líderes democráticos en una posición de espera, dependiendo del éxito o fracaso de las negociaciones entre Trump y el chavismo residual.
III. La Economía del Choque y la Dolarización
En el ámbito económico, el país está experimentando una transformación radical hacia un capitalismo de reconstrucción:
- Estabilización Forzada: La dolarización total y la apertura a la inversión privada han frenado la hiperinflación, pero han exacerbado la desigualdad.
- El Fin del Subsidio: Al eliminarse los acuerdos ideológicos, el Estado recupera ingresos por venta de crudo, pero pierde la red de servicios que se sostenía mediante intercambios con aliados como Cuba.
- Sequía de Liquidez Informal: La lucha contra la economía criminal está golpeando el consumo en regiones que dependían del flujo de dinero ilícito, creando una parálisis temporal en el comercio local.