
Seúl/Tokio, 4 de enero de 2026 (Agencias). – Corea del Norte ha iniciado 2026 con una demostración de fuerza militar al lanzar varios misiles balísticos hacia el mar del Este (conocido como mar de Japón en Japón), según confirmaron este domingo las autoridades de Corea del Sur y Japón. El lanzamiento, detectado alrededor de las 7:50 hora local (22:50 GMT del sábado), se produce en un momento de alta sensibilidad diplomática, justo cuando el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, inicia una visita de Estado a China que durará del 4 al 7 de enero.
El Estado Mayor Conjunto (JCS) de Corea del Sur informó que los proyectiles, identificados como misiles balísticos no especificados, fueron disparados desde la zona de Pyongyang y cayeron en aguas abiertas del mar del Este, sin causar daños reportados ni afectar la zona económica exclusiva de Japón. El Ministerio de Defensa japonés corroboró la detección de al menos dos misiles, que habrían completado un vuelo corto antes de impactar en el mar, posiblemente indicando armas de alcance medio o corto.
Este es el primer ensayo balístico norcoreano del año y rompe una pausa de dos meses, desde el último lanzamiento registrado en noviembre de 2025. Viene apenas días después de que el líder Kim Jong-un inspeccionara fábricas de armamento y ordenara duplicar la producción de armas guiadas tácticas, según medios estatales norcoreanos.
El timing del lanzamiento no ha pasado desapercibido. Coincide con el inicio de la visita oficial del presidente Lee Jae-myung a Pekín, invitado por su homólogo chino, Xi Jinping. Durante la cumbre, prevista para los próximos días, Seúl espera discutir la paz en la península coreana y solicitar a China un “rol constructivo” en la contención de las provocaciones norcoreanas. Analistas interpretan el ensayo como una señal deliberada de Pyongyang para influir en las conversaciones bilaterales entre Seúl y Pekín, recordando su capacidad militar en un contexto de tensiones regionales.
Corea del Sur ha reforzado su vigilancia y coordinación con Estados Unidos y Japón, mientras que no se han reportado respuestas inmediatas de China. Este nuevo episodio subraya la persistente inestabilidad en la península coreana, donde Corea del Norte ha intensificado sus pruebas en los últimos años pese a las sanciones internacionales.