Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, será imputado por la Fiscalía: deberá responder por dos casos.

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La radicación formal de la imputación de cargos contra Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, marca un punto de inflexión para la empresa más importante de Colombia. Lo que comenzó como un cuestionamiento político hoy se transforma en un proceso penal que pone a prueba el gobierno corporativo de la estatal petrolera.

Los Dos Frentes Judiciales

La Fiscalía General de la Nación ha centrado sus investigaciones en dos ejes fundamentales que comprometen la integridad de Roa:

  1. Financiación Irregular de Campaña: Se investiga su responsabilidad como gerente de la campaña “Petro Presidente 2022” por la presunta violación de topes electorales, con una cifra que superaría los $5.000 millones.
  2. Tráfico de Influencias (Caso Apartamento 901): Un proceso por posible conflicto de interés relacionado con la compra de un inmueble a un empresario con intereses en el sector de hidrocarburos, sugiriendo un beneficio personal indebido.

¿Por qué es un problema crítico para Ecopetrol?

Aunque Roa alega que los cargos no están vinculados a su gestión actual, para una empresa que cotiza en la Bolsa de Nueva York (NYSE), la distinción entre lo personal y lo profesional es inexistente ante los ojos del mercado:

  • Impacto en la Acción: La incertidumbre judicial genera volatilidad. Los inversionistas internacionales penalizan la falta de estabilidad en la cúpula directiva.
  • Riesgo de Financiación: Ecopetrol requiere acceso a créditos internacionales. Las cláusulas de compliance de la banca extranjera suelen ser restrictivas ante directivos con procesos penales abiertos.
  • Gobernanza Corporativa: La imagen de la compañía se deteriora, afectando su capacidad para negociar nuevas alianzas estratégicas (Joint Ventures) y cumplir con los estándares éticos exigidos globalmente.

El Dilema de la Renuncia

Actualmente, el futuro de Roa depende de tres factores:

  • El Respaldo del Gobierno: Como accionista mayoritario, el apoyo del presidente Gustavo Petro es su principal blindaje.
  • La Nueva Junta Directiva: Tras la asamblea del 5 de febrero, la junta tiene el deber fiduciario de evaluar si la permanencia de Roa causa un daño patrimonial a la empresa.
  • La Presión de los Mercados: Si las calificadoras de riesgo o los organismos de control en EE. UU. incrementan la presión, su salida podría ser la única vía para estabilizar la confianza en la empresa.

La situación de Ricardo Roa trasciende lo individual; es un desafío de estabilidad económica nacional. Mientras el proceso avance, Ecopetrol operará bajo una sombra de incertidumbre que solo una decisión clara de la Junta Directiva o una resolución judicial rápida podrá disipar.